En esta etapa de consolidación, el Registro Unificado Nacional (RUN) registra avances operativos, pero también enfrenta desafíos que todavía impiden que la reforma alcance plenamente sus objetivos. Aunque el sector privado celebra la creación de la institución y reconoce mejoras frente a las dificultades registradas a comienzos del año, sostiene que los plazos continúan siendo similares a los del sistema anterior.
El RUN comenzó a funcionar como un sistema centralizado que fusiona, en una sola estructura operativa, las funciones del Servicio Nacional de Catastro, la Dirección General de los Registros Públicos y los departamentos de Mensura y Geodesia del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).
Su finalidad es eliminar la duplicación de trámites e información, reducir los riesgos asociados con las operaciones inmobiliarias y fortalecer la seguridad jurídica de las transacciones.
Una mejora frente al inicio, pero sin cambios sustanciales en los plazos
Francisco Viveros, managing partner de MAYN, afirmó que los primeros meses estuvieron marcados por dificultades propias de la puesta en marcha de un nuevo sistema. Entre los principales inconvenientes mencionó las mayores demoras en la expedición de informes y un periodo de adaptación para abogados, escribanos, contadores y peritos.
“El RUN tuvo un proceso de implementación a principios de año y, como cualquier otro cambio, inicialmente presentó dificultades. Hoy ya se observa un proceso bastante más ágil en comparación con comienzos de año”, afirmó.
Según Viveros, la operación mejoró progresivamente, aunque todavía no se registra una diferencia sustancial frente al modelo anterior. Los plazos actuales, indicó, son similares a los que ya manejaban los usuarios antes de la unificación.
“No es que uno pueda decir: ‘¡Qué diferencia hay entre hoy y hace dos años!’. Sin embargo, los procesos están mucho más ágiles que al inicio de este año y creo que la tendencia es que continúen mejorando”, señaló.
El especialista sostuvo que la creación del RUN constituye un paso fundamental dentro de la configuración del Estado, principalmente porque concentra en un mismo organismo toda la actividad relacionada con la gestión inmobiliaria.
“Como asesores empresariales, celebramos al 100 % la creación del RUN. Está mejorando con respecto a su periodo inicial de implementación, pero todavía queda camino por recorrer”, expresó.
Viveros recordó que la unificación de las instituciones vinculadas con el sistema inmobiliario comenzó a discutirse varios años atrás, pero no lograba avanzar debido a que las competencias estaban repartidas entre diferentes poderes e instituciones del Estado.
“Era una lucha de poderes. Finalmente, hubo una concordia política y una visión de Estado para que todo quedara en un mismo lugar. Es algo que, a la larga, va a funcionar y no existe otra manera de hacer que las cosas mejoren”, manifestó.
Plazos, precisión y acceso a la información
Para el sector empresarial, uno de los principales indicadores para medir el éxito del RUN será la reducción de los tiempos necesarios para completar las operaciones.
Los usuarios necesitan acceder con rapidez y precisión a información como las condiciones de dominio, la titularidad de un inmueble y los antecedentes necesarios para concretar una transferencia.
“Al interesado lo que le importa son los plazos. ¿Cuánto tiempo llevará realizar una transferencia? ¿Cuánto tardará en obtener unas condiciones de dominio o en saber a quién corresponde determinado inmueble? Toda esa información es demasiado importante”, apuntó.
La accesibilidad digital también será determinante para que el nuevo modelo represente una mejora concreta. La información debe estar disponible de manera sencilla, precisa y segura, a través de herramientas informáticas que reduzcan la dependencia de los trámites presenciales y los documentos físicos.
Actualmente, sin embargo, los tiempos continúan siendo una de las principales debilidades señaladas por los usuarios.
La lentitud del sistema registral también es observada por inversionistas extranjeros que comparan la experiencia paraguaya con la de otros mercados.
Viveros señaló que, mientras Paraguay logró agilizar procedimientos como la constitución de empresas por acciones simplificadas (EAS) o la obtención de residencias, los trámites inmobiliarios continúan presentando tiempos considerablemente más extensos.
“Muchos extranjeros dicen que nuestro sistema registral es anticuado y que los plazos son mayores que los de otros países. Se sorprenden de que Paraguay haya avanzado en ciertos ámbitos y, sin embargo, todavía tarde tanto en expedir unas condiciones de dominio”, comentó.
La unificación todavía es más institucional que operativa
Desde la Cámara Paraguaya de Desarrolladores Inmobiliarios (Capadei) también valoran positivamente la iniciativa, pero consideran que todavía no existen las condiciones necesarias para que el RUN cumpla plenamente sus objetivos.
Raúl Constantino, presidente del gremio, afirmó que los desarrolladores inmobiliarios respaldan la creación de la institución y reconocen la voluntad de mejorar el servicio. No obstante, advirtió que la unificación de las dependencias no estuvo acompañada por un incremento suficiente del presupuesto.
“La iniciativa es excelente y existe voluntad de mejorar, pero la unión de dos instituciones que dependían de poderes distintos necesitaba una mejora presupuestaria. Vemos que el presupuesto financiero del RUN sigue siendo deficiente y no alcanza para las modernizaciones que debe realizar”, afirmó.
Entre las principales necesidades, mencionó el desarrollo de un sistema informático integrado, la digitalización de los documentos y la concentración de todas las áreas en una misma sede.
A pesar de que las instituciones fueron unificadas legal y administrativamente, Catastro y Registro todavía operan en espacios físicos diferentes. Esta situación obliga a trasladar documentos entre las distintas oficinas y añade pasos al procedimiento.
“Hoy el RUN continúa funcionando básicamente con Registro en un lugar y Catastro en otro. Llevar un documento de una sede a otra implica todo un procedimiento que vuelve más lento el proceso”, explicó Constantino.
Para el presidente de Capadei, resulta fundamental que la nueva institución cuente con un espacio físico adecuado, equipamiento tecnológico y herramientas capaces de agilizar la gestión de los expedientes.
La reforma todavía no logró demostrar que avanza hacia el cumplimiento de sus principales promesas: reducir los tiempos, evitar duplicaciones y aumentar la seguridad jurídica de las operaciones inmobiliarias.
“La intención está, pero no basta. Hay que dotar a la institución de los medios que ya necesitaban tanto los Registros Públicos como Catastro”, enfatizó.
Constantino exhortó al Gobierno central y al Poder Judicial a proporcionar al RUN un presupuesto que permita realizar las inversiones necesarias en infraestructura física e informática.
¿Qué es el RUN?
Antes de su implementación, los trámites relacionados con la situación física y jurídica de un inmueble debían realizarse ante diferentes instituciones. Con el nuevo modelo, cada expediente ingresa a través de una sola mesa de entrada, recibe una numeración única y puede ser gestionado dentro de una misma estructura técnico-administrativa dependiente del Poder Judicial.
La reforma también apunta a que las operaciones inmobiliarias puedan respaldarse en un único certificado que integre la información catastral y registral de cada propiedad. Sin embargo, desde el sector privado señalan que la integración institucional todavía debe estar acompañada por una verdadera modernización operativa.
En sus primeros meses de funcionamiento, el RUN también debió absorber un volumen importante de trámites. Según los datos divulgados por la institución, entre el 14 de enero y el 30 de junio ingresaron 228.245 documentos a la Dirección General de Catastro y Registro de Inmuebles, mientras que, hasta el 8 de julio, se habían expedido 192.513, lo que representa, según la institución, una efectividad del 84,3 %.