El desempeño regional estuvo explicado por dos factores principales. Por un lado, la reversión de contracciones en economías clave como Brasil, Colombia, Bolivia y Paraguay, que pasaron de tasas negativas en 2024 a crecimientos —aunque moderados— en 2025. Por otro, el fuerte dinamismo de Perú, que volvió a liderar el ranking regional con una expansión del 20,0%, consolidándose como el principal motor exportador del año. Uruguay, Argentina y Ecuador también mostraron crecimientos robustos, mientras que Chile y el promedio regional se ubicaron en una zona de expansión intermedia.
En este contexto, Paraguay registró un crecimiento estimado del 1,0% en sus exportaciones, un resultado que, si bien lo ubica en el último lugar del ranking regional, marca un cambio de tendencia relevante frente a la caída del 8,0% observada en 2024. El desempeño paraguayo respondió principalmente a una leve recuperación de los precios de exportación, en un escenario en el que los volúmenes se mantuvieron prácticamente estancados (–0,3%), reflejando un año de transición para el sector externo.
A nivel de destinos, el informe del BID señala que la evolución de las exportaciones de nuestro país estuvo condicionada por menores envíos al resto de Sudamérica y, en menor medida, a la Unión Europea y China, parcialmente compensados por mayores ventas hacia Estados Unidos y otros mercados asiáticos. En términos de productos, el incremento en las exportaciones de carne bovina congelada, maíz y aceite de soja permitió amortiguar la caída en rubros como porotos de soja, arroz y alcohol etílico, evidenciando una recomposición interna dentro de la canasta exportadora.
Los datos del Banco Central del Paraguay (BCP) refuerzan esta lectura desde una perspectiva más amplia. En 2025, las exportaciones totales alcanzaron US$ 16.720,3 millones, con un crecimiento interanual del 5,8% y presencia en 148 mercados, lo que confirma un mayor grado de diversificación comercial. Al interior de la canasta, se observó una reconfiguración por tipo de producto: mientras los productos primarios cayeron 12,0% por el impacto de la soja, las manufacturas de origen agropecuario crecieron 12,7% y las manufacturas industriales avanzaron 6,7%, reflejando un mayor peso relativo de los segmentos con valor agregado.
En conjunto, 2025 dejó para Sudamérica un escenario de recuperación más balanceada, con países avanzando a distintas velocidades, pero con una mejora general respecto al año anterior. Para Paraguay, el año puede leerse como un punto de inflexión, marcado por la estabilización de las exportaciones, una mayor diversificación por mercados y una canasta que comienza a desplazarse gradualmente hacia manufacturas, en un contexto regional que vuelve a ofrecer mejores condiciones externas.