En este contexto, un grupo de diputados impulsó una iniciativa que busca flexibilizar el tope del déficit fiscal vigente. Actualmente fijado en 1,5% del PIB para este año, la propuesta plantea elevarlo hasta un máximo de 2,5%, con el objetivo de ampliar el margen de acción del Estado, principalmente en materia de inversión pública.
El proyecto fue presentado por la Comisión de Cuentas y Control de la Cámara de Diputados, liderada por César Cerini, ante el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). La iniciativa se enmarca en la aplicación de excepciones contempladas en la Ley de Responsabilidad Fiscal, que regula los límites del gasto público y el endeudamiento.
“Estamos planteando un proyecto donde hay disminuciones en Fuente 10 y Fuente 30 de distintas instituciones, por un monto aproximado de US$ 45 millones, y también un endeudamiento adicional del 1% que eleve el tope al 2,5%”, explicó Cerini. Según detalló, estos recursos permitirían, entre otros fines, financiar obras públicas y honrar compromisos ya asumidos, especialmente con empresas del sector vial.
El legislador también mencionó que existe otra iniciativa con media sanción en el Senado, vinculada a la eliminación de bonificaciones, aunque su impacto sería significativamente menor, estimado en alrededor de US$ 1 millón. “Eso no impacta tanto, pero nosotros buscamos acompañar con modificaciones más importantes”, afirmó.
De acuerdo con el documento presentado, la propuesta apunta no solo a flexibilizar el déficit, sino también a autorizar al MEF a emitir bonos o acceder a nuevos préstamos para financiar el gasto. Asimismo, contempla recortes en créditos presupuestarios financiados con recursos del Tesoro (Fuente 10), afectando rubros como remuneraciones extraordinarias, bonificaciones, viáticos y gastos de movilidad.
Sin embargo, la iniciativa no está exenta de cuestionamientos, especialmente en lo que respecta a su encuadre legal. Según lo establece la normativa vigente, específicamente en el apartado de excepciones de la Ley de Responsabilidad Fiscal, la posibilidad de suspender los límites de déficit se da “en casos de emergencia nacional, crisis internacional que pueda afectar seriamente la economía nacional o una caída de la actividad económica interna. A solicitud del Poder Ejecutivo, el Congreso de la Nación podrá suspender por el año fiscal correspondiente la aplicación de los numerales 1) y 2) del Artículo 7° y el Artículo 9° de la presente ley. En ningún caso, el déficit podrá exceder el 3% (tres por ciento) del Producto Interno Bruto (PIB)”.
En ese sentido, Benigno López, exministro de Hacienda, advirtió que el Congreso no puede sustituir al Ejecutivo en esta atribución. “Si el Poder Ejecutivo, a través del MEF, no solicita la modificación del tope fiscal con la debida justificación, la iniciativa no debería prosperar”, sostuvo.
Por su parte, Germán Rojas, exministro de Hacienda, planteó una mirada más amplia sobre la propuesta, destacando la necesidad de evaluar su viabilidad en el tiempo. “Elevar el déficit por sí solo no es suficiente. Es fundamental analizar su sostenibilidad y considerar el contexto económico, tanto local como internacional”, señaló.
El trasfondo de la discusión refleja una tensión entre la necesidad de impulsar el gasto público, especialmente en infraestructura y salud, y la obligación de mantener la disciplina fiscal. De hecho, el propio Cerini indicó que “es realmente mucho más importante, en el sentido del porcentaje del monto —unos US$ 45 millones—, que eso vaya directamente a salud pública; y, además, el endeudamiento del 1% adicional también va a ayudar a utilizar recursos que ya están disponibles”. No obstante, esto implicaría aumentar el nivel de endeudamiento, un aspecto que genera preocupación en algunos sectores técnicos.
En paralelo, el debate se da en un contexto global marcado por la incertidumbre económica, lo que añade un componente adicional de riesgo. Las variaciones en los mercados internacionales, las condiciones de financiamiento y los shocks externos son factores que pueden incidir directamente en la capacidad del país para sostener un mayor nivel de déficit.