De acuerdo con el informe presentado por el Banco Central del Paraguay (BCP) en octubre de 2026, el flujo neto de inversión directa alcanzó los US$ 1.151 millones, su mayor nivel desde el inicio de la serie estadística, pero con un crecimiento de apenas el 3% respecto a los US$ 1.119 millones registrados en 2024.
Durante el año, las entradas brutas de inversión directa totalizaron US$ 4.592 millones, con un aumento interanual del 31%, mientras que las salidas alcanzaron los US$ 3.441 millones, un incremento del 44%. La diferencia entre ambos componentes dio lugar al flujo neto positivo.
Más allá del resultado anual, el informe también refleja la expansión de la presencia de capital extranjero en la economía nacional. Al cierre de 2025, el saldo de inversión directa llegó a US$ 14.774 millones, equivalente al 30% del producto interno bruto (PIB) y superior en un 32% al registrado en el ejercicio anterior.
El crecimiento de estos indicadores permite observar el ingreso de nuevos recursos y la mayor participación de inversionistas internacionales en distintas actividades económicas, desde los servicios financieros y las telecomunicaciones hasta la agricultura y la industria.
¿Qué sostuvo el crecimiento?
Al analizar los componentes del flujo neto, el BCP identificó las capitalizaciones como el principal factor que explicó el resultado de 2025.
Los aportes de capital registraron un flujo neto positivo de US$ 1.249 millones, mientras que las utilidades reinvertidas aportaron otros US$ 262 millones. En contrapartida, los préstamos entre empresas relacionadas presentaron un flujo neto negativo de US$ 359 millones, compensando parcialmente los resultados positivos de los demás componentes.
Esta composición muestra la importancia de los aportes de capital y de la permanencia de parte de las ganancias generadas por las empresas dentro de la economía paraguaya.
Por otra parte, el informe también registró mayores utilidades empresariales y remesas de beneficios hacia el exterior. Así, el aumento de la inversión coexistió con un movimiento creciente de recursos en ambas direcciones.
Sectores que encabezaron los flujos positivos
Los mayores flujos netos positivos de inversión directa durante 2025 se concentraron en los sectores de comunicaciones e intermediación financiera.
Comunicaciones encabezó la lista con US$ 232 millones, seguida de intermediación financiera, con US$ 167 millones. También destacaron agricultura, con US$ 130 millones; transporte, con US$ 128 millones; elaboración de aceites, con US$ 119 millones; y actividad forestal, con US$ 111 millones.
En cuanto al sector de comunicaciones, los técnicos del BCP explicaron que esta categoría comprende una variedad de actividades, entre ellas telecomunicaciones y servicios relacionados, programación y servicios de televisión por suscripción, procesamiento y hospedaje de datos, consultoría y gestión de servicios informáticos, así como otras actividades vinculadas a las tecnologías de la información.
Dentro de esta clasificación, las actividades más representativas suelen ser las telecomunicaciones y sus servicios conexos, además del procesamiento y hospedaje de datos y los servicios relacionados. Esta última categoría también incluye actividades vinculadas a la criptominería.
“El año pasado hubo una importación importante de equipos y maquinarias relacionadas con la criptominería que estuvieron en torno a los US$ 500 millones”, explicaron.
Aunque el valor de las importaciones no equivale necesariamente al flujo de inversión directa registrado en el sector de comunicaciones, este movimiento permite dimensionar la actividad vinculada a la infraestructura tecnológica.
Otros sectores que registraron resultados positivos fueron productos químicos, con US$ 87 millones; ganadería, con US$ 66 millones; y las actividades vinculadas a metales comunes y productos metálicos, con US$ 35 millones cada una.
En contrapartida, el comercio presentó un flujo neto negativo de US$ 111 millones, mientras que la producción de cuero y calzado, la molinería y panadería, y los lácteos también registraron saldos negativos, aunque de menor magnitud.
Brasil lidera la inversión acumulada
Al cierre de 2025, Paraguay registraba saldos de inversión directa provenientes de 72 países, frente a los 42 contabilizados en 2008, lo que refleja una mayor diversidad de países de residencia de los inversionistas.
Brasil se mantuvo como el principal país inversor directo, con un saldo de US$ 2.191 millones, equivalente al 15% del total.
Le siguieron Países Bajos, con US$ 1.307 millones; Estados Unidos, con US$ 1.262 millones; Uruguay, con US$ 1.219 millones; e Islas Caimán, con US$ 913 millones.
La distribución sectorial muestra, además, diferencias en los destinos de estas inversiones. En el caso brasileño, las actividades con mayor participación fueron intermediación financiera, comercio, agricultura, producción de textiles y prendas de vestir, y transporte.
Por su parte, los inversionistas residentes en Estados Unidos concentraron sus principales posiciones en elaboración de aceites, productos metálicos, comunicaciones, comercio e intermediación financiera.
En el caso de Países Bajos, las mayores inversiones se distribuyeron entre elaboración de aceites, comercio, actividad forestal, intermediación financiera y transporte.
El BCP aclaró que esta clasificación corresponde al país de residencia del inversionista directo, que no necesariamente coincide con el país donde reside el propietario o inversionista último.
El comercio concentra el mayor saldo de inversión
Aunque comunicaciones y finanzas encabezaron los flujos positivos de 2025, el comercio continuó siendo la actividad con mayor participación en el saldo acumulado de inversión directa.
Al cierre del año, el sector comercial concentraba US$ 2.608 millones, equivalentes al 18% del total. Le siguieron intermediación financiera, con US$ 2.194 millones y una participación del 15%; comunicaciones, con US$ 1.358 millones y el 9%; y agricultura, con US$ 1.077 millones, equivalentes al 7%.
La inversión directa también ganó participación dentro de las obligaciones externas de la economía paraguaya. Según el BCP, pasó de representar el 14% de los pasivos de la Posición de Inversión Internacional en 2008 al 36% en 2025.