La industria farmacéutica nacional suma una nueva inversión destinada a ampliar su capacidad de producción y fortalecer su competitividad. Comfar, empresa paraguaya con casi cinco décadas de trayectoria, inauguró una planta industrial en Mariano Roque Alonso, que cuenta con aproximadamente 16.000 m2 y cuatro áreas de producción, equipadas con tecnología especializada para la elaboración de medicamentos.
El proyecto forma parte de un programa de inversión de hasta US$ 28 millones, orientado a modernizar las operaciones de la compañía, aumentar su capacidad productiva y generar condiciones para avanzar hacia nuevos mercados internacionales.
En conversación con InfoNegocios, Beatriz María Artaza, presidenta de Comfar, explicó que la nueva infraestructura permitirá a la empresa dar un salto importante en su capacidad industrial, con la posibilidad de duplicar los niveles de producción actuales.
“La planta permitirá producir el doble de lo que ya producimos”, señaló Artaza, al destacar el alcance de esta nueva etapa de expansión.
Sin embargo, aunque el complejo ya fue inaugurado, todavía se encuentra en la fase final de ajustes y verificaciones técnicas. Según indicó la presidenta, la infraestructura presenta actualmente un avance del 95%, mientras se completan los procedimientos necesarios para su habilitación y pleno funcionamiento.
Una nueva etapa en la cadena productiva
La nueva planta también representa una oportunidad para reorganizar las operaciones industriales de Comfar. La intención de la compañía es trasladar progresivamente su producción a las nuevas instalaciones una vez que estén completamente operativas.
Artaza afirmó que todavía no se ha definido el destino que tendrá la planta anterior, ya que la prioridad actual es completar la habilitación del nuevo complejo y avanzar en la integración de las operaciones.
“Todavía no sabemos lo que haremos con la otra planta. Una vez que esta esté 100% operativa, la idea es transferir y producir todo en esta”, manifestó.
Con esta estrategia, Comfar apunta a concentrar su actividad productiva en una infraestructura de mayor capacidad, equipada con tecnología especializada y posibilidades de futuras ampliaciones.
El CEO de Comfar, Martín Heisecke, destacó que el desarrollo del complejo responde a un proceso de inversión orientado a modernizar la producción farmacéutica y alcanzar estándares que permitan competir en mercados internacionales.
La infraestructura incorpora cuatro áreas de producción y equipamiento especializado, con el propósito de acompañar el crecimiento de la empresa y ampliar sus posibilidades de desarrollo industrial.
La exportación, entre los próximos objetivos
La expansión de Comfar no se limita al mercado interno. La compañía ya mantiene operaciones de exportación hacia distintos destinos internacionales y busca ampliar su presencia fuera del país.
Según explicó Artaza, actualmente sus productos llegan a aproximadamente cuatro o cinco mercados, entre los que mencionó Uruguay, Costa Rica, Bolivia y Colombia.
“Tenemos la idea de agregar más mercados para el envío de nuestros productos. Eso requiere, por supuesto, la verificación por parte de los países”, señaló.
En este sentido, la nueva planta representa una herramienta para acompañar las perspectivas de internacionalización de la compañía. Sin embargo, la apertura de nuevos destinos dependerá de los procedimientos de evaluación, las exigencias regulatorias y las habilitaciones correspondientes de cada mercado.
El mercado de capitales como herramienta de financiamiento
Otro de los aspectos destacados del proyecto es su estructura de financiamiento. La inversión fue impulsada mediante la emisión de bonos a través de la Bolsa de Valores de Asunción, cuyos recursos fueron destinados a la construcción de la nueva planta.
Según informó la compañía, los inversionistas adquirieron la totalidad de los bonos ofrecidos por Comfar en apenas 24 horas, lo que permitió canalizar recursos del mercado de capitales hacia una inversión industrial.
La inauguración de la nueva planta marca una etapa de expansión para una empresa familiar paraguaya que se aproxima a las cinco décadas de trayectoria.
Además del incremento previsto en la producción, el complejo incorpora tecnología especializada y contempla posibilidades de ampliación, factores que pueden contribuir a mejorar las condiciones de competitividad de la compañía.
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