Las micro, pequeñas y medianas empresas paraguayas comienzan a ganar terreno en el comercio internacional con productos de mayor valor agregado y una presencia que, según los últimos datos disponibles, alcanza más de 80 países. Sin embargo, medir con precisión su participación sigue siendo uno de los principales desafíos, debido a que las estadísticas oficiales todavía no diferencian las exportaciones realizadas por mipymes de las operaciones del resto de las empresas.
Juan Paredes, director general de la Dirección Nacional de Emprendedurismo, explicó que el último estudio oficial disponible recoge información hasta 2021. Por ese motivo, la institución trabaja en una actualización que permita conocer el comportamiento del sector durante los años 2022, 2023, 2024 y 2025.
“Las estadísticas oficiales no diferencian las exportaciones de mipymes de las exportaciones generales. Ahora estamos con la idea de hacer un estudio que nos permita actualizar su participación”, señaló.
Además, indicó que la institución se encuentra realizando gestiones con otros organismos vinculados al comercio exterior para que las mipymes puedan ser identificadas dentro de sus registros y dejen de aparecer agrupadas en las cifras globales.
Cerca del 1% de las exportaciones
De acuerdo con el último estudio disponible, hasta 2021 las exportaciones de las mipymes representaban alrededor del 0,7% del valor total exportado por Paraguay. Actualmente, las estimaciones ubican esa participación cerca del 1%, aunque Paredes aclaró que será necesario concluir el nuevo estudio antes de confirmar un porcentaje y un monto exactos.
La participación continúa siendo reducida, pero se encuentra dentro de la tendencia observada en América Latina, donde las exportaciones de las pequeñas y medianas empresas representan menos del 5% del valor total comercializado internacionalmente.
Esta baja incidencia se explica, en parte, por la estructura exportadora regional, fuertemente dominada por los commodities, que concentran grandes volúmenes y montos. Frente a estos productos, las operaciones de las mipymes pueden resultar pequeñas en términos monetarios, aunque presentan una oferta mucho más diversificada.
“La producción que exportan las mipymes es bastante variada. Son montos pequeños, pero existe una diversidad importante en la cantidad de productos y mercados”, sostuvo Paredes.
La meta institucional es que, para 2030, el sector logre al menos triplicar su participación en las exportaciones nacionales. El desafío es considerable si se compara con economías como las de la Unión Europea, donde las pequeñas y medianas empresas representan alrededor del 55% de las exportaciones.
¿Qué productos exportan las mipymes?
Entre los principales rubros exportados por las empresas de menor porte se encuentran los productos derivados de la madera, los tejidos y las confecciones, la metalmecánica ligera y los alimentos.
A estos sectores se suman productos menos tradicionales que muestran la capacidad de las empresas paraguayas para encontrar nichos específicos en el exterior.
El viceministro de Mipymes, Gustavo Giménez, mencionó algunos ejemplos de productos nacionales que actualmente llegan a mercados internacionales: filigranas enviadas a Portugal, carteras de cuero exportadas a Francia, confecciones destinadas a Estados Unidos y guitarras comercializadas en Indonesia.
“Hoy tenemos mipymes que están vendiendo. Estamos mandando filigranas a Portugal, carteras de cuero a Francia, confecciones a Estados Unidos y guitarras a Indonesia. Eso está pasando hoy”, expresó Giménez.
Para Paredes, estos casos tienen un valor especial porque reflejan la posibilidad de exportar productos elaborados y con identidad propia, aunque todavía representen montos reducidos dentro del comercio total del país.
Más de 80 mercados alcanzados
Según los datos correspondientes a 2021, las mipymes paraguayas exportaban a más de 80 países. Paredes considera probable que esta cantidad haya aumentado durante los últimos años, aunque el dato deberá ser confirmado mediante la actualización estadística.
Brasil, Argentina y Chile aparecen como los destinos más recurrentes y suelen constituir los primeros mercados para las empresas que inician su proceso de internacionalización. La cercanía geográfica, el conocimiento del mercado y los menores costos logísticos convierten a la región en una puerta de entrada natural.
Después de estas primeras experiencias, algunas empresas avanzan hacia mercados de Europa, Norteamérica y Asia.
Exporta Fácil, el primer paso para salir al mundo
Una de las herramientas utilizadas por las pequeñas empresas es Exporta Fácil, un mecanismo orientado a facilitar envíos internacionales de menor escala. El sistema permite realizar operaciones con facturas de hasta US$ 2.500 y funciona, principalmente, como una primera experiencia en el comercio exterior.
Paredes explicó que los productos enviados mediante esta modalidad pueden no representar montos relevantes dentro de las cifras nacionales, pero permiten que las empresas conozcan los procesos, prueben mercados y comiencen a construir una relación comercial con compradores del exterior.
“Exporta Fácil es una herramienta que se utiliza para los primeros envíos. Estamos hablando de volúmenes pequeños, pero son justamente las primeras experiencias que tienen las empresas. Es como empezar a gatear en el comercio exterior”, señaló.
El director destacó que la utilización de este mecanismo se mantiene activa, con la incorporación de nuevos usuarios y empresas que, después de una primera operación, vuelven a exportar.
Certificaciones, costos y formalización
La internacionalización también implica superar diferentes barreras. Entre los principales desafíos se encuentran el cumplimiento de certificaciones y reglamentaciones, la formalización empresarial, el análisis adecuado de costos y la preparación de contratos internacionales.
Paredes sostuvo que una empresa que pretende exportar debe tener resuelta su situación formal, debido a que las operaciones internacionales exigen documentación, trazabilidad y el cumplimiento de las normativas del mercado de destino.
También resulta necesario que los empresarios conozcan sus costos reales, calculen correctamente sus precios y establezcan acuerdos comerciales que les otorguen protección jurídica.
“Hay que cumplir con todas las certificaciones y reglamentaciones para salir al exterior. La formalización ya no debe ser un problema para alguien que quiera exportar. También debe tener claro el análisis de sus costos y contar con contratos internacionales que protejan sus operaciones”, afirmó.
Para apoyar este proceso, la Dirección Nacional de Emprendedurismo cuenta con un espacio digital dedicado a la internacionalización, donde las empresas pueden acceder a herramientas, modelos de contratos, orientaciones para calcular costos y materiales de preparación para ingresar a mercados extranjeros.
Nuevos acuerdos incluyen a las mipymes
Otro avance señalado por Paredes es la incorporación de capítulos específicos para mipymes en los acuerdos comerciales. Anteriormente, estos instrumentos no siempre contemplaban las necesidades particulares de las pequeñas empresas, pero actualmente comienzan a incluir mecanismos orientados a facilitar su internacionalización.
Entre los acuerdos mencionados se encuentran el tratado entre el Mercosur y Singapur, las negociaciones con la Unión Europea y las actualizaciones de los acuerdos comerciales con Perú y Chile.
Aunque todavía queda un largo camino para incrementar su peso dentro de las exportaciones paraguayas, la diversificación de productos, la llegada a nuevos destinos y el uso sostenido de herramientas simplificadas muestran un creciente interés de las mipymes por traspasar las fronteras del mercado local.