Durante una entrevista en el segundo día de ExpoNegocios, De Paoli explicó a InfoNegocios que la inteligencia demográfica permite analizar cómo la composición de la población modifica las oportunidades económicas. Paraguay todavía se encuentra entre los países más jóvenes de Sudamérica, pero ese escenario cambiará rápidamente.
“En 15 años, seis de cada 10 trabajadores en Paraguay van a tener más de 35 años. Eso cambia completamente la idea de leyes, de talento, de consumo que tenemos en el país”, afirmó.
El fenómeno se explica por dos movimientos simultáneos: nacen menos personas y aumenta la longevidad. Según los datos presentados por De Paoli, Paraguay registra 1,9 hijos vivos por mujer y la natalidad cayó 40% en 25 años, situándose por debajo de la tasa de reemplazo. A esto se suma una expectativa de vida de aproximadamente 76 años, que en segmentos en situación de mayor privilegio se acerca a los 80 años.
El dinero cambia de edad
La transformación demográfica tiene un efecto directo sobre el consumo. De acuerdo con los datos expuestos, las personas mayores de 50 años representan, dependiendo del país, entre 18% y 30% de la población, pero concentran más del 50% del poder de compra y participan o influyen en 70% de las decisiones finales de compra.
“La plata, sí, lo que mueve el mundo, está en manos de los 50 más”, señaló De Paoli.
En Paraguay, agregó, la concentración económica se encuentra principalmente en personas mayores de 45 años. Sin embargo, productos, servicios y campañas publicitarias todavía suelen desarrollarse priorizando a generaciones más jóvenes.
Para De Paoli, ahí aparece una contradicción: “El mercado no los mira como ese potencial gran cliente, que es el que tiene la billetera más llena de billetes en la mano”.
Ese consumo configura la denominada economía plateada, que comprende la actividad económica generada por consumidores de edades más avanzadas. Según los datos presentados por la especialista, este mercado alcanza US$ 22 trillones a escala global y alrededor de US$ 2 trillones solamente en Latinoamérica.
Paraguay: un mercado que puede duplicarse
La oportunidad adquiere especial relevancia en Paraguay. Las proyecciones expuestas por De Paoli muestran que la participación de los consumidores plateados pasó de alrededor del 13% en 2003 y podría acercarse al 30% en 2043. En paralelo, su peso económico crecerá todavía más rápido.
Un trabajo elaborado en 2024 junto con BID Invest proyectó la economía paraguaya entre 2023 y 2043 y, de acuerdo con De Paoli, encontró crecimiento del mercado plateado en todas las áreas analizadas, una situación diferente a la observada en países como Argentina, Brasil, Uruguay y Chile.
Actualmente, según los datos expuestos, este segmento ya representa más de US$ 10.000 millones anuales en consumo privado en Paraguay y concentra aproximadamente 20% del gasto total. La proyección es que ese gasto se duplique en apenas 15 años.
“Estamos hablando de un mercado que se va duplicando y para 2043 se va casi a triplicar”, sostuvo.
Productos pensados para una persona que ya no existe
El desafío para las empresas, según De Paoli, no consiste solamente en reconocer que habrá más consumidores mayores, sino en comprender que una persona de 50, 60 o 70 años actualmente tiene hábitos y expectativas muy diferentes a los de generaciones anteriores.
“El concepto de viejo quedó viejo”, resumió.
Parte de esa transformación se encuentra vinculada a la digitalización y a una estructura de vida menos lineal. La secuencia tradicional de estudiar, trabajar y jubilarse perdió vigencia y fue reemplazada por trayectorias que incluyen reinvención profesional, capacitación y nuevos emprendimientos durante etapas más avanzadas de la vida.
Esto también modifica el mercado financiero. De Paoli consideró que buena parte del sistema continúa diseñado para trabajadores jóvenes o personas en relación de dependencia, pese a que consumidores de 45, 50 o 60 años pueden conservar una participación económica activa e incluso buscar financiamiento para emprender.
“Hoy una persona de 60 años tiene por delante por lo menos 10 a 15 años de vida activa. Eso cambia completamente la ecuación”, afirmó.
Inmuebles, turismo y servicios ante un nuevo consumidor
El sector inmobiliario es uno de los ejemplos donde De Paoli observa ese desfase. Mientras numerosos desarrollos se promocionan para públicos jóvenes, quienes finalmente adquieren las unidades como inversión pueden tener 45 o 50 años.
A su criterio, existe además una conexión directa entre las viviendas destinadas a jóvenes que compran su primera propiedad y aquellas que necesitarán consumidores mayores en etapas posteriores.
La especialista mencionó como tendencia el aging in place, es decir, envejecer permaneciendo en el propio hogar. Viviendas de dimensiones manejables, ascensores accesibles y baños que puedan adaptarse posteriormente a necesidades de movilidad pueden servir tanto para personas jóvenes como para consumidores de mayor edad.
“La casa de la primera milla, si los desarrolladores la piensan un poquito, son casas que también sirven mucho para la última milla”, explicó.
Las oportunidades también alcanzan al turismo, entretenimiento, ocio, salud, prevención, cuidados, servicios jurídicos, moda, arquitectura y productos financieros.
Para De Paoli, uno de los principales errores consiste en diseñar soluciones para estos segmentos desde estereotipos y no desde la investigación directa.
“Antes de hacer un producto y servicio para la economía plateada, investiguen quiénes son realmente tus plateados”, recomendó.
La oportunidad, sostuvo, no está únicamente en adaptarse a una población que envejece, sino en comprender anticipadamente cómo cambiarán sus necesidades. Paraguay todavía posee una ventaja temporal frente a otras sociedades que atravesaron antes esa transición.
“La necesidad existe. Lo que todavía no hay son productos y servicios pensados para la persona que tiene la necesidad”, concluyó.