“Administrar los recursos públicos, que son los recursos de todos los ciudadanos del país, es una tarea que tiene desafíos, más en este escenario donde atravesamos una coyuntura que afectó en los meses anteriores, en la que los ingresos tributarios se vieron afectados de manera negativa, principalmente por el tipo de cambio, y eso hizo que el Gobierno tenga que tomar medidas”, mencionó Óscar Lovera.
Lovera destacó que, a pesar de las dificultades recientes, la economía paraguaya mantiene fundamentos sólidos. Según explicó, “los números reflejan una economía fuerte; un crecimiento del 6,6% en 2025 y reducciones importantes en los niveles de pobreza y pobreza extrema reflejan el buen andar de la economía. Lo que estamos atravesando es una situación coyuntural que afecta a los ingresos tributarios y que impacta principalmente en una parte de los ingresos provenientes del comercio exterior”.
En contraste, la recaudación interna muestra señales positivas. Solo en marzo, los ingresos totales crecieron más de un 10%, impulsados por la actividad económica local, lo que brinda cierto margen de maniobra al Gobierno. Ante este escenario, el eje central de la gestión será la revisión del gasto público con foco en la eficiencia y la priorización. “El objetivo es identificar aquellos programas que van directamente en beneficio de la gente y priorizarlos”, afirmó Lovera. En ese sentido, enfatizó que los programas sociales no sufrirán recortes.
“Iniciativas como el programa Adultos Mayores y Tekoporã están aseguradas. No serán objeto de restricción”, aseguró, en línea con la directriz del Poder Ejecutivo de sostener los avances sociales. “Vamos a trabajar para generar un plan de pago no solamente vinculado a estos dos sectores que principalmente estamos mencionando, sino también para trabajar con los demás proveedores del Estado y en coordinación con los distintos ministerios del Poder Ejecutivo”, agregó.
Entre las herramientas que se evalúan para afrontar esta situación figura el factoring o cesión de derechos de cobro, que permitiría a las empresas acceder a liquidez en el corto plazo. No obstante, aclaró que no será la única alternativa. “Estamos analizando todas las herramientas disponibles, porque hablamos de montos importantes cuya cancelación inmediata no es viable”, reconoció.
La hoja de ruta del MEF combina soluciones inmediatas con estrategias estructurales. En el corto plazo, el foco estará en implementar mecanismos que permitan aliviar la situación de los proveedores y ordenar las finanzas públicas. En paralelo, se trabajará en medidas de mediano y largo plazo orientadas a fortalecer la sostenibilidad fiscal.
“La clave es transmitir previsibilidad, definir cómo y cuándo el Estado va a cumplir con sus obligaciones. El objetivo que perseguimos, nosotros como administradores de los recursos del Estado, es priorizar para que los sectores que dependen de los recursos del Tesoro puedan recibir sin ningún tipo de demora esos recursos”, sostuvo.
El ministro adelantó que en los próximos días se presentará un plan concreto, resultado de la revisión del flujo de ingresos y compromisos del Tesoro, en coordinación con los distintos ministerios.
“Estamos en una situación en la que estamos siendo afectados de manera negativa en la disponibilidad de recursos, recordando que el 85% de los ingresos que dispone el Tesoro provienen de los ingresos tributarios y que hasta el mes de febrero acumulado presentaba un comportamiento negativo con respecto al primer bimestre del año anterior”, puntualizó Lovera.