Mercosur y UE, en impasse por cotas de importación

Los representantes sudamericanos evaluaron que será muy difícil llegar a un acuerdo esta vez. Según dejaron trascender, los representantes europeos se mostraron inflexibles en relación a las exigencias que presentaron, como la determinación de cotas de importación de productos como carne y etanol desde el Mercosur, el largo plazo de reducción de tarifas y el cobro de las mismas dentro de las cotas. La propuesta defendida por la UE es prácticamente la misma que fue presentada en enero.

Y como los europeos que participaron en la reunión no demostraron intenciones de ceder, los sudamericanos ya creen que un consenso no va a ser posible.

Siete ministros de los países del Mercosur fueron a Bruselas (Bélgica) el pasado lunes 9 de julio, para iniciar una nueva ronda de negociaciones y con un mandato político para cerrar un acuerdo “equilibrado”, lo que, para el bloque sudamericano, significaría una reducción de las exigencias hechas por los europeos en la parte agrícola.

Los ministros del Mercosur dijeron que estaban dispuestos a mejorar la propuesta ya presentada para temas en que los europeos exigían mayores ventajas, como reducir el plazo para “cerar” tarifas en la venta de automóviles al bloque. También podrían aceptar una lista de productos con “denominación de origen”; con eso, productos como el queso parmesano y el coñac sólo podrían ser vendidos bajo esos nombres si hubieran sido hechos en las regiones europeas en que fueron creados.

Pero los sudamericanos dejaron claro que cualquier negociación estaría condicionada a la mejora de la propuesta agrícola de la Comisión Europea. “No encontramos la misma disposición del lado europeo, el equilibrio no existe. El escenario no es muy animador”, admitió un participante que solicitó anonimato.

Los sudamericanos vieron como una señal de que las negociaciones no avanzarían el hecho de que el comisario europeo para la agricultura, Phil Hogan, haya participado sólo del inicio de la reunión, abandonándola luego de dos intervenciones alegando otros compromisos.

El acuerdo comercial entre ambos bloques viene siendo negociado desde hace casi 20 años. El Gobierno brasileño tenía esperanzas de que al menos un preacuerdo sería firmado en este encuentro, con los principales puntos ya cerrados y solo dejando pendientes los detalles técnicos.

Esta puede haber sido la última chance de cerrar trato durante el gobierno de Michel Temer. Los brasileños temen que, con el inicio de la campaña electoral en su país, nuevas negociaciones no sean posibles en el corto plazo, y la conclusión del tan esperado acuerdo quedaría para el próximo presidente.

La Costanera sumará un nuevo símbolo: un monumento de casi 11 metros a Nuestra Señora de la Asunción

(Por BR) Asunción sumará en los próximos días un nuevo símbolo urbano y religioso. La capital contará con un monumento de gran escala dedicado a Nuestra Señora de la Asunción, patrona y fundadora espiritual de la ciudad, que será emplazado en el paseo central de la Costanera, detrás del Palacio de Gobierno. La obra demandó más de un año de trabajo, tendrá cerca de 11 metros de altura y será inaugurada, si el cronograma oficial se mantiene, entre el 14 y el 15 de agosto, coincidiendo con las celebraciones por el aniversario de la capital.

Proyección económica: dólar cerraría 2026 en G. 6.300, con inflación de 3,5% y crecimiento de 4,2%

Los agentes económicos redujeron nuevamente sus expectativas para el tipo de cambio, mientras mantuvieron sin cambios las proyecciones de inflación, crecimiento económico y tasa de política monetaria. Para el cierre de 2026, estiman que el dólar se ubicará en G. 6.300 y que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá un 4,2%, según la Encuesta de Expectativas de Variables Económicas (EVE) correspondiente a julio de 2026, elaborada por el Banco Central del Paraguay (BCP). 

Le dijeron que nadie imprimiría de madrugada: la idea que convirtió a Printos en la imprenta 24 horas que emplea a 45 personas

(Por NL) Todo comenzó hace unos 15 años con una computadora que tenía en su casa, una impresora de escritorio y un pequeño local de apenas dos por tres metros. A partir de esos recursos, nació lo que finalmente se convertiría en una de las imprentas más reconocidas de Asunción. Sin embargo, el crecimiento de Printos no se explica solo por la inversión en equipos o la ampliación de servicios, que al inicio eran muy limitados, sino también por una decisión que tomó posteriormente su fundador, Luis Enrique Rene Melzer Resquin: mantener el negocio abierto las 24 horas cuando prácticamente nadie creía que pudiera funcionar.