El dato, correspondiente al mes de enero, no solo ratifica el récord alcanzado el año pasado, sino que refuerza la lectura interna de que las reformas impulsadas están dando resultados concretos. Así lo señaló Carlos Liseras, presidente de la Conajzar, al destacar que el crecimiento no se explica por nuevos cánones, sino por una estrategia sostenida de mayor control y combate frontal a la ilegalidad.
“El año pasado fue el mejor en términos de recaudación para Conajzar, y aun así este enero volvimos a crecer casi un 23% frente al mismo mes del año anterior. Eso nos da la pauta de que estamos por el camino correcto”, afirmó el titular del ente, quien remarcó que la fiscalización permanente a operadores legales y la persecución de explotadores clandestinos fueron claves para este resultado.
Un punto de inflexión en este proceso fue la entrada en vigencia de la Ley N° 7438/25, que redefinió el marco institucional del sector. A partir de esta norma, Conajzar dejó de depender del Ministerio de Economía y Finanzas y pasó a la órbita de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios, fortaleciendo su capacidad operativa y de control.
La ley también otorgó nuevas facultades al ente regulador, entre ellas la posibilidad de ordenar la incautación de máquinas utilizadas en juegos clandestinos y el bloqueo de sitios web ilegales, una herramienta clave en un contexto de creciente digitalización del negocio del azar. “Hoy podemos atacar tanto el juego ilegal físico como el online, y eso cambia totalmente el escenario”, explicó Liseras.
El impacto de esta mayor recaudación va más allá de las cifras del ente. Los recursos provenientes del canon fiscal alimentan directamente el presupuesto de la Dirección de Beneficencia y Ayuda Social (Diben) y generan transferencias al Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, al Ministerio de Deportes, además de municipios y gobernaciones. “Cada guaraní que se recauda vuelve al Estado en forma de políticas públicas”, subrayó el presidente de Conajzar.
En paralelo al fortalecimiento de los controles, otro factor clave es la desmonopolización de los juegos de azar, especialmente en la modalidad de quiniela nacional y apuestas deportivas. Actualmente, el ente se encuentra en pleno proceso de licitación de la quiniela, con tres oferentes en competencia, dos de ellos conformados como consorcios. La adjudicación está prevista para finales de marzo, una vez concluido el análisis técnico de las propuestas.
Según Liseras, este proceso permitirá dinamizar el mercado, ampliar la oferta legal y generar un mayor volumen de ingresos para el Estado. “Más competencia, más transparencia y más recaudación”, resumió.
En cuanto al comportamiento del mercado, desde Conajzar observan un incremento sostenido de jugadores que optan por locales y plataformas habilitadas. “Cuando hay reglas claras y control, la gente confía. El paraguayo destina parte de su tiempo de ocio a los juegos de azar, ya sea de forma presencial u online, y hoy lo hace dentro del marco legal”, explicó.
Con este escenario, las expectativas para 2026 son ambiciosas. Tras un crecimiento del 23%, Conajzar proyecta duplicar e incluso triplicar sus ingresos en el transcurso del año, apalancada en controles más estrictos, nuevas licitaciones y una ofensiva total contra la explotación clandestina.
“Vamos a endurecer aún más los controles. Todavía hay mucho por hacer, pero estamos convencidos de que este 2026 será un año aún mejor para los intereses del Estado paraguayo”, concluyó Liseras.