Cuero, concepto y coherencia, así nació Anouk y Hans moda con sello paraguayo

(Por BR) Hoy el consumidor valora cada vez más las marcas con identidad nacional, con procesos definidos y hechas a mano por paraguayos. Una de las marcas nacionales que ha sabido mantenerse en el tiempo es Anouk, que nace de la visión de tres jóvenes: Leticia Vera, Julia Orue y Andrea Vera, quienes vieron una oportunidad que combina identidad, artesanía y diseño atemporal.

“Hace aproximadamente 14 años, decidimos adquirir una marca que en ese momento se dedicaba exclusivamente a carteras para mujer. Vimos muchísimo potencial, pero también detectamos la falta de productos hechos con cuero de excelente calidad, con diseño y a un precio coherente. Con esa visión empezamos a expandir la marca y a construir lo que hoy es un universo completo de cuero. Anouk tiene una sonoridad elegante, fuerte y femenina. Representa carácter, identidad y personalidad. Siempre digo que Anouk no es solo un accesorio, es una actitud. Es para mujeres seguras, prácticas y con estilo propio”, relató Andrea Vera, directora de marca y tienda.

El crecimiento fue orgánico. Las propias clientas reclamaban una experiencia más completa: querían zapatos que combinaran con sus carteras o camperas que acompañaran su estilo. Así, la marca incorporó nuevos productos como zapatos, camperas, polleras, cinturones, billeteras y una amplia gama de accesorios. Todo, siempre, manteniendo el cuero como protagonista.

“En el camino surgió algo muy interesante: vimos que también había una gran oportunidad en el segmento masculino. Así nació Hans, nuestra línea para caballero. Fue un desafío enorme, pero también un gran éxito. Hoy ofrecemos todo tipo de productos en cuero para hombre, como camperas, cinturones, billeteras, maletines, porta notebooks y accesorios. Hans mantiene la misma esencia de calidad y diseño que Anouk, pero con una identidad masculina fuerte y definida”, comentó Andrea Vera.

Uno de los aspectos más valorados en Anouk y Hans es su vínculo estrecho con la industria local. Trabajan con artesanos y talleres nacionales, con quienes sostienen relaciones a largo plazo basadas en el respeto y la calidad.

“Trabajamos por colección, y cada temporada tiene un concepto y una historia propios. A partir de ahí, se construye el concepto, se define la paleta, las texturas y el espíritu de la temporada, buscando siempre un equilibrio entre tendencia, funcionalidad y atemporalidad. La intención es que cada pieza no sea solo un producto de moda, sino una pieza con identidad, pensada para acompañar y perdurar en el tiempo”, explicó Vera.

Los productos pueden encontrarse en la tienda física ubicada sobre la avenida San Martín, en Asunción, además de los canales digitales donde presentan cada colección de forma integral. Desde allí, acompañan a clientes y clientas en el proceso de encontrar una pieza que los represente, cuidando cada detalle de la experiencia.

Para Andrea Vera, el crecimiento de las marcas nacionales responde a un consumidor que hoy valora más la calidad, la identidad y la producción local. “Las marcas nacionales tienen algo muy poderoso: cercanía, autenticidad y conocimiento real del mercado”, afirmó.

“Por G. 100.000 uno puede resultar adjudicado hasta de un vehículo”: cómo funcionan los remates judiciales

(Por NL) En muchas oportunidades, las noticias sobre remates judiciales llaman la atención por la posibilidad de adquirir casas o vehículos por montos muy inferiores a su valor de mercado. Sin embargo, estas operaciones también suelen despertar sospechas sobre posibles irregularidades. Para entender las implicancias de las subastas, desde InfoNegocios conversamos con el Dr. Marcelo Rocholl, juez de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del 4.º Turno de la Capital, quien aclaró que detrás de cada remate existe un procedimiento judicial que explica por qué determinados bienes terminan adjudicándose por debajo de su valor comercial.

Energía, datos y millones: la oportunidad que Paraguay quiere capitalizar

(Por SR) El auge global de la inteligencia artificial abre una oportunidad para Paraguay, que busca aprovechar su disponibilidad energética para atraer inversiones tecnológicas. Un proyecto de centro de cómputo junto con Taiwán contempla una inversión estimada de entre US$ 300 millones y US$ 500 millones en su primera fase.