“Paraguay no es un paraíso fiscal, y eso es una buena noticia”, ya que el país está comprometido con la transparencia y el intercambio de información fiscal, explicó a InfoNegocios, Horacio Sánchez Pangrazio, abogado en el Estudio Jurídico Vouga. Para el especialista, que sigue de cerca el proceso de reformas fiscales desde hace años, el cambio de paradigma es estratégico.
Desde 2020, Paraguay incorporó formalmente a su sistema legal la Convención sobre Asistencia Administrativa Mutua en Materia Fiscal, mediante la Ley N° 6.656/2020, y forma parte del Foro Global de Transparencia de la OCDE desde 2016. Lejos de ser un trámite, estos pasos implicaron una revisión integral del sistema legal, tributario y administrativo del país, con reformas profundas que hoy permiten intercambiar información fiscal de manera eficiente y conforme a los estándares internacionales.
“No se trata de firmar un acuerdo y ya está. Hay evaluaciones, ajustes legales y mejoras institucionales. Es un proceso exigente, pero posiciona al país en otro nivel”, explica Sánchez.
Paraguay intercambia información tributaria bajo distintas modalidades, y la más habitual es el intercambio a pedido de parte, cuando una administración tributaria extranjera inicia una auditoría y solicita datos a la DNIT. Estas solicitudes no son automáticas ni indiscriminadas, ya que deben estar justificadas y la información solicitada debe ser “previsiblemente relevante”, lo que garantiza un equilibrio entre cooperación y seguridad jurídica.
A esto se suman mecanismos como el intercambio espontáneo de información, las auditorías fiscales simultáneas con otros países y la cooperación directa entre autoridades tributarias, sin necesidad de intermediación diplomática. Todo esto coloca a Paraguay dentro de un grupo de países que cooperan activamente, pero con reglas claras.
Paraguay es cooperante de la Convención sobre Asistencia Administrativa Mutua en Materia Fiscal, lo que propicia que más inversores confíen en el manejo tributario del país.
Otro punto importante es el alcance de la información disponible. “Hoy la DNIT tiene acceso a un volumen de información muy amplio”, señaló Sánchez Pangrazio. Declaraciones juradas, estructuras societarias, beneficiarios finales y datos relevantes a efectos fiscales forman parte del sistema. Incluso el secreto bancario dejó de ser una barrera en materia tributaria, alineando al país con prácticas internacionales modernas.
Aquí es donde aparece el CRS (Common Reporting Standard), el sistema de intercambio automático de información financiera impulsado por la OCDE. Paraguay todavía no lo aplica, pero lo importante es que ya asumió el compromiso de hacerlo. Al ratificar el MAC, el país aceptó esa modalidad y, según documentos oficiales y declaraciones públicas de autoridades económicas, prevé iniciar su implementación a partir de 2027.
“El CRS es complejo y requiere reformas estructurales, pero es un paso natural en el camino que Paraguay ya eligió”, sostuvo Sánchez, porque más que una obligación externa, es una herramienta que fortalece la confianza internacional y refuerza la reputación país.
En 2023, Argentina eliminó a Paraguay de su lista de jurisdicciones no cooperantes, a partir de la verificación de que el país cuenta hoy con un marco legal que permite el intercambio efectivo de información tributaria bajo estándares internacionales. Asimismo, Paraguay ya cuenta con grado de inversión otorgado por dos de las principales agencias internacionales: Moody’s y S&P. En diciembre de 2025, Standard & Poor’s otorgó formalmente el grado de inversión al país, elevando su calificación soberana a BBB- con perspectiva estable.
Para Sánchez, estos avances confirman que la transparencia atrae inversiones de largo plazo. “Intercambiar información fiscal no es algo negativo. Al contrario, muestra que el país es serio, confiable y previsible”, afirmó.
El desafío sigue siendo comunicacional, ya que seguir vendiendo a Paraguay como un país opaco no solo es incorrecto, sino que va a contramano del modelo que el propio país construyó. “Cuando alguien dice que Paraguay es atractivo porque no intercambia información, está contando mal la historia”, advirtió Sánchez.
Paraguay es un país que decidió alinearse con estándares internacionales y que entendió que la transparencia fiscal evita que se cierren puertas. La confianza es un valor que se construye y hoy pesa cada vez más: el país avanza en ese camino y la transparencia se convierte en su mejor carta de presentación.
Horacio Sánchez Pangrazio, abogado en el Estudio Jurídico Vouga.