De un post-it a una marca: An Angered Carpinche, cuando la moda se convierte en identidad

(Por BR)  AAC Lab  An Angered Carpinche nace en pandemia marcado por la introspección y la necesidad de canalizar emociones colectivas a través de la creatividad según comentó Daniel Villazana Farías, creador y director creativo de la marca. Él vinculado al ámbito educativo y su mejor amiga, diseñadora de moda, encontraron en el diseño una forma de expresión para crear An Angered.

La chispa inicial surgió casi de manera espontánea. Durante aquellos meses atravesados por emociones intensas, Villazana comenzó a escribir sentimientos en post-its. Uno de ellos decía “Angered”. Esa palabra, cargada de fuerza emocional, despertó el interés de su socia y abrió el camino a una idea más grande: transformar emociones en imágenes y, luego, en productos. “El siguiente paso fue encontrar un símbolo que represente a todos los latinos y ella que también le obsesionaba los animales, entonces, se acordó de que el carpincho es uno de los pocos mamíferos que está presente en casi todos los países de Sudamérica, y cada país tiene un nombre distinto, y cada país tiene una cultura, un conocimiento, un dato distinto con el animal, entonces, quisimos comenzar a hacer algo que nos represente a los latinos en general, también a Paraguay, pero de una forma más original y propia, de ahí nace carpinche”, detalló Daniel.

Ese concepto se convirtió en uno de los pilares de AAC Lab, desde una mirada original, lejos de los clichés visuales repetidos en internet. A esa búsqueda identitaria se sumó otro eje: la sustentabilidad y el enfoque de slow fashion. Para la marca, la ropa no es solo una pieza estética, sino un objeto pensado desde la idea inicial hasta su uso prolongado en el tiempo.

AAC Lab trabaja con talleres locales y pone énfasis en el desarrollo de molderias, la selección de materiales y la durabilidad de cada prenda. La intención es recuperar la noción de que la ropa tiene valor, que está hecha para durar y que también cuenta una historia. “Queremos que no solo sea linda y original, sino que se haga acá y represente algo”, señaló Villazana.

La marca se lanzó oficialmente como proyecto piloto en agosto de 2021 y terminó de formalizarse a principios de 2022, ya bajo una estructura legal. Desde entonces, creció de manera orgánica, con colecciones pensadas por temporadas y subestaciones, adaptadas a las necesidades reales del clima paraguayo. En verano, predominan remeras de algodón y shorts; en invierno, incorporaron por primera vez hoodies, suéteres y gorros de lana.

Actualmente, AAC Lab tiene disponibles remeras, kepis, shorts y bolso. La propuesta estética navega entre lo casual y el streetwear, con básicos clásicos diseñados para el uso diario, pensados especialmente para un público joven que busca prendas con las que se identifiquen y que puedan integrar fácilmente a su rutina.

Dentro del catálogo, los bolsos se consolidaron como el producto estrella. Aunque son los más costosos de producir, debido al uso de telas de alta calidad y a una confección cuidada al detalle, se agotan rápidamente. “No buscamos maximizar la ganancia, sino que sean accesibles y útiles”, explicó Villazana. Compartimientos internos, acolchonados y resistencia al uso prolongado son algunas de las características que los diferencian en un mercado saturado de totes de baja durabilidad.

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