La relación económica entre Paraguay y Estados Unidos atraviesa una etapa de transformación. Si durante décadas las inversiones estadounidenses estuvieron concentradas principalmente en el agronegocio, hoy el interés comienza a orientarse hacia sectores de mayor valor agregado, como la inteligencia artificial (IA), la infraestructura tecnológica, los centros de datos y los servicios basados en conocimiento. Una señal de este cambio es que las búsquedas de Invest in Paraguay realizadas desde Estados Unidos crecieron más de 5.000% en el último año, reflejando el creciente interés por explorar oportunidades de inversión en el país.
De acuerdo con Belén González, directora de Atracción de Inversiones de Rediex, este comportamiento confirma que Paraguay empieza a posicionarse en el radar de los inversionistas estadounidenses. "Las consultas por 'Invest in Paraguay' crecieron más de 5.000% en Estados Unidos en el último año, según datos de Google Trends, lo que confirma que Paraguay está ganando visibilidad como destino de inversión entre el público estadounidense", destacó en entrevista con InfoNegocios.
Ese interés tiene como base una presencia ya consolidada del capital estadounidense en el país. Según datos del Banco Central del Paraguay compartidos por Rediex, la inversión acumulada de origen estadounidense asciende a US$ 1.076 millones, equivalente a más del 10% de toda la inversión extranjera directa acumulada. Con ello, Estados Unidos se posiciona como el segundo mayor inversor de Paraguay, solo por detrás de Brasil.
La ejecutiva recordó que, incluso entre 2020 y 2021, Estados Unidos llegó a ocupar el primer lugar como origen de la inversión extranjera en Paraguay. Aunque posteriormente Brasil retomó el liderazgo, aseguró que "Estados Unidos continúa siendo uno de los dos socios estratégicos más importantes para la economía paraguaya", consolidando una relación de largo plazo con el país.
El grueso de esa inversión estuvo históricamente vinculado al sector agroexportador. Empresas como Cargill, ADM y Bunge forman parte de esa primera generación de capitales estadounidenses que apostaron por Paraguay hace varias décadas. Cargill opera en el país desde 1978 y ADM desde 1997, una muestra de la estabilidad y continuidad que caracteriza a estas inversiones.
No obstante, el perfil comenzó a diversificarse. Rediex destaca casos como Ball Corporation, que inauguró en 2020 una planta de envases de aluminio en Guarambaré con una inversión de US$ 80 millones, generando más de 350 empleos y abasteciendo tanto al mercado local como a Bolivia y el norte argentino. También figura Sancay, filial de la estadounidense Red Barn Pet Products, que produce en Luque unas 600 toneladas mensuales de snacks orgánicos para mascotas destinados íntegramente a la exportación, empleando a cerca de 500 personas y con planes de ampliar su capacidad instalada en Paraguay.
En el sector de servicios sobresale Alorica, que instaló en 2024 un centro de servicios (BPO) en Ciudad del Este y ya supera los 500 empleos en su primera etapa de operación. A ello se suman empresas de larga trayectoria como Citibank y American Tower, que fortalecen la presencia estadounidense en los sectores financiero y de telecomunicaciones.
Sin embargo, la mirada ahora está puesta en una nueva generación de inversiones. González explicó que Rediex acompaña actualmente proyectos provenientes de Estados Unidos vinculados principalmente a energías renovables, servicios globales y tecnología, sectores considerados estratégicos para el crecimiento económico del país.
"Estamos observando un interés creciente por proyectos vinculados a la economía digital, la infraestructura tecnológica y los servicios basados en conocimiento", afirmó la directora. Añadió que "se trata de una tendencia alineada con la expansión global de la inteligencia artificial, los centros de datos y la creciente demanda de infraestructura digital", motivo por el cual ya mantienen conversaciones con empresas estadounidenses interesadas en explorar oportunidades de inversión en estos rubros.
Para Rediex, este escenario también responde a un cambio en la estrategia de relacionamiento de Estados Unidos con América Latina. Bajo el concepto "trade, not aid" (comercio y no ayuda), la política exterior estadounidense pone mayor énfasis en el fortalecimiento de las relaciones económicas y la atracción de inversiones.
En ese contexto, González considera que Paraguay reúne condiciones favorables para captar una mayor porción de esos capitales. "Paraguay está bien posicionado para beneficiarse de esta nueva dinámica gracias a la relación bilateral cada vez más estrecha con Estados Unidos, así como también gracias a los grados de inversión obtenidos. Para los inversionistas, estos temas fortalecen la percepción de estabilidad y previsibilidad, que son factores fundamentales en las decisiones de inversión", concluyó.