"El nuevo BMW Serie 7 pone de manifiesto lo que distingue a Dingolfing: la fusión de producción industrial de vanguardia con una elaboración artesanal meticulosa", señaló el Director de Planta, Christoph Schröder, quien destacó que esta combinación permite fabricar vehículos que unen excelencia tecnológica con altos estándares de exclusividad y calidad.
Un modelo con la actualización más completa de su historia
El nuevo sedán representa la renovación más profunda que BMW haya realizado sobre este modelo. Incorpora un nuevo lenguaje de diseño, una arquitectura de software más centralizada y el sistema operativo BMW Panoramic iDrive, además de pantallas adicionales para los pasajeros como la BMW Passenger Screen y la BMW Theatre Screen. El sistema BMW Symbiotic Drive, por su parte, busca una interacción más fluida entre el conductor y los sistemas de asistencia.
En materia de propulsión, la nueva generación de baterías con celdas cilíndricas permite mejoras en autonomía y velocidad de carga. El BMW i7 60 xDrive Sedán, en su versión totalmente eléctrica, alcanza una autonomía de 727 kilómetros bajo el estándar WLTP y puede cargarse del 10 al 80 por ciento en aproximadamente 28 minutos.
Los clientes también cuentan con mayor margen de personalización: la marca ofrece más de 500 combinaciones de pintura exterior y cerca de 700 opciones de equipamiento y materiales para el interior.
Tecnología y artesanía en el proceso de fabricación
La producción del nuevo Serie 7 combina procesos automatizados con trabajo manual especializado. Uno de los desarrollos más destacados es un innovador acabado de pintura que combina superficies mate y de alto brillo en una misma carrocería, un proceso que demandó dos años y medio de desarrollo y que requiere más de 4.500 minutos de trabajo por vehículo, de los cuales cerca de 2.000 son manuales.
En el área de interiores, el taller BMW Individual Manufaktur combina inteligencia artificial —utilizada para la inspección del cuero y la optimización de cortes— con la destreza de técnicos especializados en costura, incluyendo un robot de costura 3D que trabaja junto a los artesanos de la planta.
El vehículo se ensambla en el mismo edificio y línea que los modelos Serie 5 e iX, con capacidad para producir de forma flexible las distintas versiones de motorización: gasolina, diésel, híbrida enchufable y eléctrica, según la disponibilidad en cada mercado.
Inversión y sustentabilidad
BMW Group invirtió una cifra de dos dígitos en millones de euros para actualizar la producción en Dingolfing y en la planta de componentes de Landshut, ubicada a 30 kilómetros, donde se fabrican piezas clave como parachoques y elementos estructurales de la carrocería.
Todos los vehículos son sometidos a un extenso programa de pruebas que combina controles automatizados, supervisión por inteligencia artificial y una prueba de carretera obligatoria realizada por especialistas.
En cuanto a sustentabilidad, la planta de Dingolfing opera con energía eléctrica proveniente en su totalidad de fuentes renovables, incluyendo un sistema fotovoltaico de casi 11 MWp instalado en el techo de la planta desde fines de 2025, y una planta de calefacción de biomasa que cubre aproximadamente la mitad de las necesidades térmicas del sitio.