Energía para crecer: Aña Cuá agregará 270 MW y refuerza la oferta para industrias

(Por SR) La maquinización del brazo Aña Cuá vuelve a tomar impulso y se posiciona como una de las principales apuestas para ampliar la capacidad energética del país. La obra, que forma parte del complejo hidroeléctrico Yacyretá, permitirá incorporar aproximadamente 270 megavatios (MW) adicionales al sistema eléctrico nacional, incrementando la generación renovable y fortaleciendo la disponibilidad de energía para el crecimiento industrial.

Sobre las obras de maquinización del brazo de Aña Cuá y su impacto en la expansión de la generación hidroeléctrica, el viceministro de Minas y Energía del MOPC, Mauricio Bejarano, destacó la relevancia del proyecto dentro de la planificación energética. “Es una obra emblemática para el país”, señaló.

El proyecto contempla la instalación de tres turbinas tipo Kaplan y la construcción de una nueva casa de máquinas en el brazo Aña Cuá del río Paraná. Con esta ampliación se busca aprovechar el caudal ecológico que actualmente se libera por el vertedero sin generar energía, optimizando así la infraestructura existente del complejo Yacyretá.

De completarse la obra, la nueva central aportará cerca de 270 MW adicionales, lo que representará un incremento aproximado del 10% en la capacidad de generación del complejo. Este aumento permitirá reforzar la disponibilidad energética para el consumo interno y acompañar el crecimiento de la demanda, especialmente en sectores industriales intensivos en el uso de electricidad.

Además del impacto energético, la ampliación también tendrá efectos económicos. La mayor producción eléctrica permitirá incrementar los ingresos generados por la central y fortalecer el rol del país como proveedor de energía renovable en la región. La disponibilidad de mayor potencia también es vista como un factor clave para atraer inversiones industriales que requieren un suministro estable y competitivo.

Las autoridades remarcaron que la obra representa la reactivación de una infraestructura hidroeléctrica de gran escala luego de varias décadas sin proyectos de esta magnitud. La maquinización del brazo Aña Cuá apunta a ampliar la capacidad de generación sin necesidad de construir una nueva represa, optimizando el aprovechamiento del caudal disponible dentro del esquema actual del complejo Yacyretá.

En términos técnicos, los trabajos incluyen obras civiles de gran porte, montaje electromecánico y la instalación de equipos que permitirán la operación de las tres unidades generadoras. Estas turbinas aprovecharán el caudal que actualmente no se utiliza para generación, incrementando la eficiencia del sistema y sumando potencia al parque energético.

El avance del proyecto también genera movimiento económico durante su ejecución. La obra moviliza la contratación de servicios especializados, la provisión de insumos industriales y empleo directo e indirecto vinculado a la construcción y al montaje de equipamientos. Este dinamismo impacta en la economía regional y fortalece la cadena de valor asociada a grandes proyectos de infraestructura energética.

La ampliación energética se enmarca además en la estrategia del país para consolidar la generación renovable como uno de los pilares del desarrollo productivo. Paraguay cuenta con una matriz eléctrica mayoritariamente hidroeléctrica, y el aumento de potencia permitirá sostener el crecimiento de la demanda interna sin comprometer la disponibilidad futura.

Con los 270 MW adicionales proyectados, la maquinización del brazo Aña Cuá se perfila como una pieza clave para reforzar la seguridad energética, ampliar la oferta eléctrica y acompañar el crecimiento económico. La obra apunta a consolidar la competitividad del país mediante una mayor disponibilidad de energía limpia, un factor determinante para el desarrollo industrial y la atracción de nuevas inversiones.

Taco, bocha y una visión de negocio en el Este (Punta Polo toma nuevo envión con US$ 20 millones de inversión)

Punta del Este se ha convertido actualmente en uno de los principales lugares para el desarrollo de proyectos inmobiliarios vinculados al polo. Ahora bien, antes de que varios deportistas de élite de la vecina orilla invirtieran millones de dólares en Uruguay para esto, hubo un visionario que entendió que Punta del Este, el polo y el real estate eran un buen negocio y así nació, hace más de dos décadas, Punta Polo, una iniciativa que ahora se relanza con un nuevo equipo integrado por Eidico y el desarrollador Álvaro Cayol.

En 5 años los cambios logísticos estarán relacionados con nuevas conexiones regionales y alternativas de salida para la producción nacional

El país atraviesa un proceso de transformación logística que podría abrir nuevas oportunidades para los sectores productivo, industrial y de servicios durante los próximos cinco años. El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, señaló que, antes de capturar ese potencial, Paraguay todavía enfrenta tres grandes desafíos que limitan el crecimiento de las industrias: el acceso al financiamiento, la formación de capacidades técnicas y la necesidad de una planificación territorial y logística acorde con el desarrollo productivo.

Una nueva etapa para Mariano Roque Alonso: inversión privada, educación y expansión urbana (y US$ 1.500 millones en cola)

Mariano Roque Alonso es conocida por la Expo, que cada año reúne a miles de visitantes y mueve millones en negocios. Sin embargo, más allá de este evento, la ciudad atraviesa una transformación que redefine su perfil económico y urbano. En su 81.º aniversario, su histórica base comercial e industrial convive con proyectos inmobiliarios de gran escala, una creciente dinámica universitaria y nuevas inversiones en vivienda, salud y servicios que apuntan a consolidarla como uno de los nuevos polos de desarrollo de la zona norte del área metropolitana.

Construcción híbrida: la tendencia que se consolida por su velocidad, eficiencia y rentabilidad

(Por LM) La industria de la construcción en Paraguay atraviesa un proceso de transformación impulsado por la necesidad de optimizar tiempos, mejorar la productividad y reducir costos indirectos. Si bien la construcción tradicional continúa siendo la opción predominante en viviendas y proyectos de pequeña escala, los sistemas industrializados y las soluciones prefabricadas comienzan a ganar protagonismo en segmentos comerciales e industriales.