El comercio exterior local atraviesa un momento particular, marcado por un dólar más bajo, una hidrovía que vuelve a mostrar mejores niveles de navegación y una agenda comercial cada vez más diversificada con mercados. En ese escenario, JFC Despacho Aduanero observa el movimiento desde un lugar estratégico: como operador que acompaña importaciones y exportaciones de múltiples rubros y que mide, desde la gestión diaria, el pulso real del mercado.
Sebastián Cacabelos, director ejecutivo de JFC Despacho Aduanero, explicó en entrevista con InfoNegocios que la compañía se considera un referente del sector por una combinación de factores: volumen de operaciones, variedad de clientes, diversidad de rubros atendidos y certificaciones. Actualmente, la firma trabaja con casi 300 clientes, un número que refleja el alcance de su operación dentro de la cadena de comercio exterior.
“Cuando decimos que somos referente hablamos de la variedad de clientes que tenemos, la cantidad de rubros que hacemos, el volumen de operaciones y nuestras certificaciones”, señaló Cacabelos. Esa cartera incluye empresas vinculadas a combustibles, agroquímicos, fertilizantes, alimentos, bebidas, textiles, ropas, materias primas e insumos para distintas industrias.
Uno de los factores que hoy incide con fuerza en el comercio exterior es el tipo de cambio. La baja del dólar genera efectos distintos según el perfil de cada operación. Para los importadores puede representar una oportunidad, mientras que para los exportadores implica un escenario menos favorable. Desde el despacho aduanero, Cacabelos indicó que el impacto se observa de manera transversal en el mercado.
El ejecutivo reconoció que la velocidad de la caída sorprendió a varios actores del sector. En el caso de JFC, esta coyuntura obliga a redoblar esfuerzos para alcanzar las metas trazadas al inicio del año. “Con un dólar más bajo tenemos que trabajar un poco más para poder llegar a los objetivos que teníamos”, agregó.
La diversificación de mercados es otro elemento que gana peso. Según Cacabelos, JFC gestiona operaciones vinculadas a más de 100 mercados, tanto de importación como de exportación. China se mantiene como uno de los principales proveedores del país, mientras que Brasil y Argentina siguen ocupando un lugar relevante por cercanía, historia comercial y volumen.
A esa matriz se suman Estados Unidos, Europa y nuevos destinos asiáticos. En particular, el ejecutivo mencionó que países como Taiwán empiezan a aparecer con más fuerza en la agenda de operaciones. Para Cacabelos, esta atomización es positiva porque reduce la dependencia de pocos mercados. “Eso es muy importante para cualquier país: no depender solamente de uno o dos mercados”, sostuvo.
En materia logística, la vía marítimo-fluvial es el principal canal para el movimiento de cargas. La hidrovía, clave para Paraguay, viene mostrando niveles más estables luego de años de bajantes pronunciadas que complicaron la navegación. No obstante, el sector se mantiene atento, ya que tanto la falta como el exceso de agua pueden generar problemas operativos.
En ese sentido, la empresa trabaja con monitoreo constante de la situación climática y de los reportes oficiales para asesorar a sus clientes con mayor anticipación.
Cuando la navegación presenta riesgos o demoras, la alternativa terrestre cobra protagonismo, especialmente para operaciones con países vecinos. A través de JFC Logística, otra unidad del grupo, la compañía ofrece soporte en fletes y depósitos, lo que permite ampliar la respuesta ante distintos escenarios. “Si la hidrovía se complica, nos anticipamos y recomendamos al cliente que la mercadería venga en camión en vez de barcaza, para asegurar la llegada en tiempo”, detalló Cacabelos.
De cara al cierre del 2026, la empresa mantiene expectativas positivas. Los primeros cinco meses del año fueron favorables y, según el ejecutivo, la compañía viene cumpliendo sus objetivos. La meta es alcanzar un crecimiento de entre 15% y 20%, una línea similar a la registrada en el 2025.
Cacabelos remarcó que este avance no se explica solamente por el crecimiento natural del país, sino también por un plan estratégico que JFC viene desarrollando desde hace tres o cuatro años. “Paraguay viene creciendo sostenidamente año tras año. Vegetativamente podríamos crecer con nuestros clientes, pero elegimos dar un paso más y crecer por encima de ese ritmo”, expresó.
La presencia de la empresa en espacios como la Expo Logística también forma parte de esa estrategia, ya que permite fortalecer vínculos con clientes actuales, generar nuevos contactos y observar hacia dónde se mueve el mercado. Para JFC, el desafío está en acompañar un comercio exterior más dinámico, con rutas flexibles, más destinos y mayor capacidad de respuesta.
“Es el evento del año para nuestro rubro. Nos pone muy contentos estar viendo clientes y potenciales clientes”, concluyó Cacabelos.