Para Laura Fernández, propietaria de la marca, el crecimiento superó las expectativas. “Estoy súper sorprendida. No por la filigrana, porque siempre confié en ella, sino porque es increíble cómo vamos conquistando mercados totalmente distintos. Es ver el fruto del esfuerzo de todas las personas que están involucradas en este trabajo”.
El proceso de internacionalización comenzó oficialmente en diciembre de 2023, cuando La Bis realizó su primera exportación formal a Barcelona. Aquel primer envío incluyó 86 piezas elaboradas íntegramente con filigrana paraguaya, marcando un antes y un después para la empresa.
“Fue la primera vez que hicimos toda la exportación de manera oficial. Después de eso, todo empezó a fluir, la marca comenzó a posicionarse y las piezas empezaron a venderse muchísimo en España”, recordó.
El buen desempeño en ese mercado abrió nuevas oportunidades. Una de ellas surgió de manera inesperada durante el Congreso Protagonistas del Agro, realizado en el Sheraton, donde participaron empresarias de distintos países. “Fue un congreso muy productivo para la filigrana. Vinieron mujeres de cuatro países y quedaron fascinadas con las piezas”, comentó.
A partir de ese encuentro nació un nuevo contacto comercial en Estados Unidos. Una de las asistentes llevó una joya como obsequio a una clienta en California y, desde allí, comenzó un proceso de varios meses de pruebas y ajustes para evaluar el potencial del producto en ese mercado.
“Fueron aproximadamente tres meses de trabajo, enviando muestras, haciendo correcciones y afinando detalles hasta decidir realizar una exportación formal de prueba”, explicó.
El envío incluyó 26 piezas que actualmente forman parte de un proceso de validación comercial. Según Fernández, las joyas serán exhibidas en distintos espacios y ferias para identificar cuáles generan mayor aceptación antes de concretar pedidos de mayor escala.
“No manejamos nosotros los tiempos. Ellos llevan las piezas, hacen un test y analizan cuáles son las que mejor funcionan antes de avanzar con nuevos pedidos”, explicó.
“Mi marca tiene un enfoque muy definido: respetar muchísimo la filigrana paraguaya. Nosotros hablamos de lujo artesanal y de piezas hechas en Paraguay. Ese es nuestro diferencial”, agregó.
Si bien reconoce que existen distintas corrientes dentro del sector, como la filigrana fusionada con otras técnicas o incluso procesos asistidos por tecnología láser, Fernández sostiene que su propuesta continuará ligada exclusivamente al trabajo artesanal.
“Hay marcas que utilizan láser combinado con filigrana. Yo no lo haría porque ahí deja de ser artesanal. Nuestro objetivo es actualizar algunos diseños, acompañar las tendencias, pero sin perder nunca la esencia de la técnica”, señaló.
Actualmente, La Bis trabaja junto a artesanos especializados de Luque y Areguá, considerados referentes históricos de este oficio. Más que una simple relación comercial, Fernández considera que su trabajo también cumple un rol de preservación cultural.
“Hoy me considero una gestora cultural. Tratamos de cuidar muchísimo la técnica porque es un patrimonio. La filigrana paraguaya tiene cinco puntos oficiales y procuramos respetarlos siempre”, explicó.