El presidente de la INC, Gerardo Guerrero, explicó en conversación con InfoNegocios que el año pasado la empresa logró facturar G. 567.000 millones y entregar al mercado 11,7 millones de bolsas de cemento, un volumen que permitió alcanzar entre el 95% y el 97% de utilización de la capacidad instalada. Este desempeño marca un punto de inflexión para la institución, que venía arrastrando pérdidas financieras durante ocho años consecutivos.
Uno de los resultados más visibles de esta recuperación fue el crecimiento de la cuota de mercado de la INC. Mientras que entre 2020 y mediados de 2023 la participación de la cementera estatal se ubicaba entre el 23% y el 25%, actualmente alcanza aproximadamente entre el 30% y el 31%, consolidando su presencia dentro del sector.
El repunte productivo no estuvo asociado a grandes inversiones en infraestructura, sino a mejoras operativas. Guerrero señaló que el principal cambio fue la reorganización de los procesos productivos y la optimización del mantenimiento industrial. “Unimos los puntos de nuestras instalaciones en varios niveles, hicimos un trabajo de mantenimiento enorme y fortalecimos la ingeniería de adquisiciones”, explicó.
Un factor clave fue la estabilidad en el suministro del coque de petróleo, principal insumo energético de la cementera. Durante años anteriores, la intermitencia en la provisión de este producto provocó interrupciones productivas y mayores costos. Actualmente, la INC compra coque a US$ 275 por tonelada, cuando en el pasado llegó a pagar cerca de US$ 500 por tonelada, lo que permitió mejorar la estructura de costos y asegurar continuidad en la producción.
El crecimiento de la producción estuvo acompañado por un contexto favorable en el sector de la construcción. Según datos del sector, el consumo de cemento en Paraguay durante 2025 alcanzó aproximadamente 38 millones de bolsas, mientras que la capacidad de producción conjunta de las cementeras instaladas en el país ronda los 44 millones de bolsas, lo que garantiza el abastecimiento del mercado local.
En ese escenario, la INC participa en una mesa técnica permanente junto con el Ministerio de Industria y Comercio y las demás cementeras, con el objetivo de monitorear la oferta disponible y evitar tanto faltantes como distorsiones de precios.
“El dinamismo del sector de la construcción entre 2024 y 2025 fue muy importante. Basta recorrer las ciudades para ver la cantidad de obras que están en ejecución”, señaló Guerrero. También destacó el crecimiento de la demanda vinculada a proyectos de pavimento rígido, que representan un nuevo nicho de consumo para la industria cementera.
Para el 2026, la empresa proyecta consolidar el crecimiento alcanzado y elevar la producción hasta cerca de 13 millones de bolsas de cemento, lo que representaría un nuevo récord para la institución.
Con el objetivo de sostener ese volumen, la INC prevé realizar inversiones puntuales en sus instalaciones industriales. Entre ellas figura el cambio del separador de una estación de molienda en la planta de Villeta, además de la renovación de zapatas del horno y equipos de minería en Vallemí, trabajos previstos para finales de año.
Actualmente, la INC emplea aproximadamente a 978 funcionarios entre sus plantas industriales y oficinas administrativas.
La empresa produce principalmente cemento Portland de uso general, elaborado en la planta de Vallemí, y cemento puzolánico, fabricado en el complejo industrial y portuario de Villeta, donde se concentra entre el 90% y el 95% de la producción total.
Pese al buen momento operativo, la empresa mantiene cautela respecto a la diversificación de productos. Según Guerrero, la INC continuará enfocada en el cemento tradicional mientras analiza la evolución del mercado de la construcción y las oportunidades tecnológicas.
Tras varios años marcados por problemas de costos y abastecimiento de insumos, la cementera estatal busca consolidar una etapa de mayor estabilidad operativa y financiera, apoyada en niveles de producción que vuelven a colocarla como uno de los principales actores del mercado cementero nacional.