Según Rojas, el entusiasmo que hoy se percibe entre inversionistas extranjeros es resultado de un largo proceso de fortalecimiento institucional y económico. “Se están empezando a cosechar los frutos de un camino recorrido en la construcción de buenos cimientos para nuestra economía”, señaló.
Rojas destacó que el reciente salto al grado de inversión abrió nuevas oportunidades para el país, facilitando la llegada de capitales y generando un renovado interés por conocer el mercado paraguayo.
Más inversiones y presencia internacional
En ese contexto, valoró como una señal positiva el anuncio del Banco Interamericano de Desarrollo de ampliar su oficina en Paraguay y aumentar su cartera de proyectos e inversiones.
Rojas recordó que la representación del organismo en el país tiene más de 20 años de presencia y es considerada una de las más sólidas instituciones. Para el ejecutivo, el incremento del financiamiento, especialmente orientado al sector privado, confirma el creciente protagonismo que Paraguay está adquiriendo en la agenda regional.
Sin embargo, insistió en que, para aprovechar este impulso, será necesario reforzar la coordinación entre el Estado y el sector empresarial. “A esas buenas noticias debemos acompañarlas con buenas regulaciones, previsibilidad y con la continuidad de un trabajo que viene realizándose desde hace al menos 25 años”, indicó.
Negocios que ya comienzan a concretarse
El presidente de Banco Basa aseguró que el interés internacional ya se está traduciendo en operaciones concretas. En reuniones con inversionistas es frecuente encontrar empresas que ya tienen presencia en Paraguay y que buscan ampliar sus proyectos.
“Es un muy buen momento para el país, pero también debemos mantener los pies sobre la tierra y entender que esto no es un fenómeno pasajero… Depende de un esfuerzo conjunto para que siga proyectándose positivamente”, señaló.
Entre los ejemplos de proyectos que reflejan este dinamismo citó obras de infraestructura como la duplicación de las rutas 2 y 7, la ampliación de la Ruta 1 y diversas iniciativas vinculadas al sector energético, área que actualmente despierta un fuerte interés entre inversionistas internacionales.
Inversión en infraestructura y en capital humano
Rojas también consideró que el crecimiento económico puede tener un impacto positivo en la calidad de vida de la población, aunque advirtió que factores como la inflación responden principalmente a variables externas.
En su visión, la mejor forma de mitigar esos efectos es mediante más inversión, generación de empleo y desarrollo del capital humano.
“Construir rutas, puentes o líneas de transmisión es importante, pero invertir en la gente es todavía más relevante. Debemos preparar a nuestra población para los desafíos que vienen”, afirmó.
El dólar y el desafío para exportadores
Respecto al comportamiento del tipo de cambio, el ejecutivo explicó que la evolución del dólar frente al guaraní responde a un proceso de ajuste que comenzó a observarse desde julio del año pasado. Paraguay se ha alineado con niveles similares a los de economías regionales con igual calificación crediticia, como Perú o Chile. Este proceso también refleja el aumento en el ingreso de capitales al país.
No obstante, este fenómeno tiene efectos distintos según el sector. Mientras los importadores se benefician de una reducción de costos cercana al 20%, los exportadores reciben menos guaraníes por cada dólar exportado, lo que plantea nuevos desafíos de competitividad.
En cuanto a las perspectivas, Rojas consideró poco probable que el tipo de cambio vuelva a niveles cercanos a los G. 8.000 por dólar en el corto o mediano plazo.
“El mercado está marcado por la cantidad de dólares que circulan y por las tendencias internacionales. Pensar en volver a esos niveles está muy lejos de la realidad”, concluyó.