Bancos experimentan un 2026 menos eufórico, pero más sólido: la expectativa es de continuidad

(Por SR) El sistema bancario paraguayo arrancó el 2026 con una foto más moderada: el crecimiento sigue, pero ya sin el impulso que marcó el 2024 y buena parte del 2025. Hoy, el negocio financiero entra en una etapa de mayor equilibrio, donde la expansión se sostiene, aunque a un ritmo más moderado.

Los números lo reflejan con claridad. La cartera de créditos alcanzó los G. 184,3 billones al cierre de febrero, con un crecimiento interanual de 6,37%. Es un dato positivo, pero por debajo del dinamismo reciente: en enero, la expansión había sido del 8% y, en términos mensuales, incluso se registró una leve caída del 0,63%.

En entrevista con InfoNegocios, la presidenta ejecutiva de la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban), Liz Cramer, lo resume sin rodeos: “El desempeño ha sido positivo, ambas carteras han seguido expandiéndose”, aunque reconoce que el crecimiento es menor al que se venía registrando hasta mediados de 2025.

Además, los depósitos siguen acompañando. Cerraron febrero en G. 183,1 billones, con un crecimiento interanual de 7,5%, en línea con el inicio del año.

Un dato clave para leer el momento del sistema: el guaraní sigue ganando peso. “Las operaciones en moneda local tuvieron nuevamente el protagonismo, con lo que el guaraní mantiene su preponderancia”, explicó Cramer.

Esto no es menor: habla de confianza en la moneda y de una estructura financiera más sólida, con menor exposición a shocks externos.

Si se mira hacia dónde va el crédito, hay una tendencia que se consolida: el consumo sigue siendo el gran motor. Esta cartera ya suma G. 34,1 billones y crece 22% interanual, manteniéndose como la más grande del sistema.

Pero el dato interesante está en otro lado: servicios se posiciona como el segmento más dinámico, con un crecimiento del 29% y un volumen de G. 23,2 billones.

La vivienda también gana tracción, con una expansión del 25% (G. 9,8 billones), lo que confirma que el financiamiento habitacional sigue firme.

¿Y el agro? Se mantiene como un jugador clave con G. 28,4 billones, pero muestra un ajuste del 7%, en línea con un contexto más desafiante para el sector.

Más que una desaceleración preocupante, lo que se observa es un cambio de fase. El sistema deja atrás el “súper ritmo” y entra en un escenario más sostenible.

“Esperamos un segundo trimestre positivo, el sistema se sigue expandiendo”, afirmó Cramer, aunque dejó claro que ya no se espera la intensidad de años anteriores.

En ese contexto, el foco pasa a ser otro: sostener el crecimiento sin generar desequilibrios.

Para los próximos meses, el mensaje desde la banca es de calma. No se anticipan grandes shocks, sino una continuidad del escenario actual.

“Creemos que eso también se alinea con el buen desempeño económico del Paraguay”, señaló la ejecutiva.

La inflación, por ahora, no aparece como un factor de riesgo fuerte. “Va a seguir manteniéndose en niveles prudentes, más allá de la presión de algunos alimentos o combustibles”, agregó.

En síntesis, el 2026 arrancó con una banca menos eufórica, pero más sólida. Y, en este nuevo escenario, el negocio ya no pasa por crecer a cualquier ritmo, sino por hacerlo bien.



En un rubro dominado por hombres, una joven lidera un autocentro con tecnología única en Misiones

(Por NL) Lo que comenzó como un pequeño lavadero de vehículos en San Ignacio, Misiones, hoy se convirtió en un autocentro que apuesta por tecnología de última generación, servicios especializados y atención premium en el sur del país. Detrás del proyecto está Florencia Velázquez, una joven emprendedora de 25 años que decidió abrirse camino en un rubro históricamente liderado por hombres y que actualmente está al frente de Massimo Autocentro.

Kiantar Betancourt: “Si Paraguay concreta acuerdos con 5 o 10 países, podría generar US$ 500 millones anuales en créditos de carbono”

(Por BR) El Banco Mundial reveló en su informe Estado y Tendencias de la fijación de precios del carbono 2026 que los gobiernos recaudaron más de US$ 107.000 millones mediante mecanismos de fijación de precios del carbono, triplicando los ingresos obtenidos hace una década. El estudio analiza 87 sistemas de fijación de precios del carbono y concluye que las principales economías de ingresos medios ya operan o planean implementar herramientas de este tipo para cumplir metas climáticas y sostener sus procesos de desarrollo.