Un guaraní más fuerte, inflación controlada y crecimiento estable: proyectan un 2025 con balance positivo para el país

(Por TA) La economía paraguaya avanza con señales de solidez en medio de un escenario internacional complejo. Según el último informe macroeconómico de Itaú Unibanco, Paraguay cerrará el 2025 con un crecimiento del PIB de 4,3%, una inflación dentro de la meta del Banco Central y un guaraní fortalecido frente al dólar. El reporte destaca que el país mantiene una senda de estabilidad que lo diferencia en la región.

En julio, la inflación sorprendió al alza con un 0,4% mensual, impulsada principalmente por los alimentos frescos, los combustibles y los servicios estacionales como los paquetes turísticos. Sin embargo, el guaraní más fuerte moderó el encarecimiento de bienes importados y ayudó a mantener la inflación anual en 4,3%, todavía dentro del rango objetivo del BCP (3,5% ± 2%). Itaú mantuvo su proyección de inflación en 4,0% para fin de año, aunque advirtió sobre riesgos de presiones adicionales.

El Banco Central del Paraguay decidió sostener su tasa de política monetaria en 6,0% por decimosexto mes consecutivo. Con esto reafirmó su compromiso con la estabilidad de precios y la disciplina monetaria. Los analistas de Itaú remarcaron que la tasa real se ubica en torno al 2,5%, todavía en el rango considerado neutral por la autoridad monetaria.

Uno de los puntos más relevantes del informe se centra en el tipo de cambio. El guaraní cerraría el año en 7.750 por dólar, una apreciación respecto a los 8.000 que se proyectaban anteriormente. Este fortalecimiento se explica por un dólar global más débil y por el atractivo de las tasas locales, que en la última subasta del Tesoro alcanzaron rendimientos cercanos al 9,5%.

En cuanto a la actividad económica, el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAEP) mostró un crecimiento de 4,9% interanual en el segundo trimestre, apoyado en sectores como servicios, manufactura, energía y ganadería. No obstante, la construcción y la agricultura operaron como freno: la primera, afectada por un exceso de lluvias; la segunda, golpeada por una menor producción de soja debido a la sequía moderada.

Pese a esas trabas, Itaú reafirmó su proyección de crecimiento en 4,3% para 2025. El consumo privado seguirá siendo un motor clave, mientras que la inversión pública y el dinamismo de los servicios consolidarán el avance de la economía. La disciplina fiscal también juega un rol: se estima que el déficit se mantendrá en 1,9% del PIB este año, alineado con la Ley de Responsabilidad Fiscal, y bajará a 1,5% en 2026.

El informe subraya que Paraguay continúa siendo atractivo para la inversión extranjera. La previsión es que la Inversión Extranjera Directa represente el 1,5% del PIB en 2025 y ascienda a 2% en 2026, acompañada por reservas internacionales cercanas a los US$ 10.000 millones.

En conclusión, Itaú pinta un escenario optimista pero cauteloso: crecimiento sólido, inflación contenida y disciplina macroeconómica, aunque con riesgos climáticos y presiones externas que podrían tensionar el equilibrio. Paraguay se posiciona, así, como un país que avanza con resiliencia y con fundamentos estables en un mundo que sigue mostrando incertidumbre.

 

Elevan proyección del PIB a 4,5% para 2026: la soja, la energía y la industria impulsarán el crecimiento

(Por MV) El Banco Central del Paraguay mejoró su estimación de crecimiento económico para este año y la elevó al 4,5%, principalmente debido a una producción récord de soja y a un mayor dinamismo de la manufactura, la energía y los servicios. Sin embargo, el escenario también presenta señales mixtas, como la desaceleración de la ganadería y una menor expansión de los impuestos.

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.