El arte de degustar vino en pareja: hoteles y restaurantes apuestan por recorridos sensoriales

(Por BR) En la cultura romana, el vino era una parte integral de las ceremonias matrimoniales y las festividades de celebración. Las bodas romanas incluían un ritual en el que los novios bebían vino mezclado con miel, simbolizando la dulzura y la promesa de una unión duradera.

En la actualidad, el vino sigue siendo un elemento central en las expresiones de amor y amistad. Tanto el vino como el amor apelan profundamente a nuestros sentidos. Los aromas y sabores del vino pueden despertar emociones y recuerdos, al igual que el amor nos llena de alegría, pasión y ternura.

En ese sentido, el Día de los Enamorados se celebra de múltiples formas, pero pocas experiencias pueden igualar el placer de compartir una cata de vinos en pareja. Alejandro Scicioli, sommelier, comentó acerca de las catas guiadas y adelantó que estará realizando una en el Hotel Five.

La propuesta está cuidadosamente diseñada para armonizar distintos estilos de sushi con una selección de vinos blancos y espumantes. “Se degustarán dos vinos blancos tranquilos, un espumante de método tradicional y un champán”, explicó Scicioli. La idea es que los asistentes descubran las diferencias entre un vino espumoso del Nuevo Mundo y un champagne francés, además de entender por qué los vinos blancos armonizan mejor con el sushi en comparación con los tintos.

Las experiencias en torno al vino han ganado popularidad en los últimos años, especialmente entre parejas y grupos de amigas. “Curiosamente, los hombres suelen hacer muchas más preguntas durante el evento”, destacó Scicioli, señalando que, aunque los grupos de amigos varones no son habituales en estas actividades, cuando participan suelen mostrarse especialmente curiosos y entusiastas.

En cuanto al perfil de los asistentes, la tendencia indica que las parejas jóvenes y de mediana edad, hasta los 50 años, son las que muestran mayor interés por aprender sobre el vino. “Las parejas mayores, en cambio, tienden a enfocarse solo en el disfrute sin profundizar demasiado en el conocimiento”, añadió el sommelier.

Uno de los aspectos fundamentales de una cata es la selección del vino en función del menú. “Siempre busco que el recorrido vaya de menos a más, tanto en intensidad de sabor como en estructura y contenido alcohólico. No hay que tener miedo. La mayoría de las personas que asisten no son expertas, sino curiosas. No se trata de evaluaciones ni de conocimientos previos, sino de disfrutar, compartir y aprender en un ambiente relajado”, mencionó Scicioli.

Son muchos los locales que apuestan por este tipo de actividad para ofrecer experiencias especiales a las parejas. Por ejemplo, el Hotel Villa Morra Suites realizará un recorrido sensorial por la ruta del vino, con una cena de cuatro pasos y maridaje exclusivo, acompañado de un open bar con espumantes, vinos, cervezas y tragos. Además, las habitaciones estarán ambientadas con detalles románticos y sorpresas únicas para la pareja.

Asimismo, La Quesería ofrecerá una cena denominada 5 Pasos al Corazón, con vinos seleccionados por El Club del Sommelier, que incluirán: Freixenet Cordon Negro Brut, Freixenet Prosecco, LB de Sangre WH Blend, Pinot Noir Rosé y Rutini Malbec.

Por su parte, Procole Quesos llevará a cabo su tradicional tour del queso, maridado con vinos seleccionados y guiados por un sommelier de Wine Garden.

Paraguarí sabe a Ña Nilda: la cafetería que nació del legado de una repostera con 40 años de historia

(Por BR) Fernando González, pastelero de la ciudad de Paraguarí, creció en la cocina de su mamá, Ña Nilda, quien hace 40 años se dedicaba a hacer tortas para toda la ciudad. Allí encontró la inspiración para emprender: dejó su trabajo estable, emigró a Estados Unidos para perfeccionarse en el sector pastelero y hoy abrió su propia cafetería y pastelería en honor a su madre, Ña Nilda

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.