Marca que teje historia: Trame resignifica el crochet ancestral y lo convierte en un negocio sostenible

(Por BR)  Trame es una marca paraguaya que nace del trabajo manual, según comentó Yasmin Franz, directora comercial y creativa de la marca, surge de la inspiración de su abuela quien trabajaba el arte del crochet a la par de ser modista. Yasmin junto a su mamá y hermana vieron que a partir de eso podían ofrecer una marca que no solo cuenta historia, más resignifica los saberes ancestrales.

“Ver cómo saberes ancestrales se estaban perdiendo, cómo manos talentosas no eran reconocidas ni remuneradas justamente, me hizo tomar la decisión de transformar ese legado en una marca con propósito. Trame nace cuando decido que la tradición no debía quedarse en el pasado, sino proyectarse al futuro como un modelo de negocio sostenible y consciente”, dijo Yasmin.

Cada pieza de Trame comunica valores como el respeto por el trabajo manual, orgullo por lo hecho en Paraguay, autenticidad y conexión humana. En un contexto donde la producción en masa domina el mercado, la marca apuesta por lo “imperfectamente perfecto”, entendiendo que el verdadero lujo hoy reside en lo artesanal, en lo consciente y en aquello que tiene historia.

El proceso creativo refleja esa filosofía. Todo comienza con una idea conceptual, inspirada en la naturaleza, en texturas orgánicas o incluso en emociones. A partir de allí, el diseño toma forma mediante pruebas de puntos, selección cuidadosa de materiales y un diálogo constante con las artesanas. “Es un proceso colaborativo, donde se respetan los tiempos de cada artesano”, señaló Franz. Para garantizar calidad, nobleza y durabilidad, Trame utiliza materiales de alta gama provenientes de distintas partes del mundo, importados especialmente al país.

Lo que diferencia a Trame de otras propuestas es su negativa a replicar fórmulas industriales. “Cada pieza habla de identidad, de raíces y de la importancia de valorar lo imperfectamente perfecto. También buscamos transmitir que el lujo hoy es lo artesanal, lo consciente y lo que tiene historia”, mencionó Yasmin. Actualmente, la marca trabaja con un equipo de artesanas nacionales con vínculos formales, responsables y sostenidos en el tiempo. “Más que proveedoras, son parte fundamental de la marca. Crecemos juntas”, afirma.

En cuanto a su oferta, Trame cuenta hoy con cuatro líneas de productos que son, accesorios, prendas de vestir, piezas decorativas y difusores de ambiente. Esta diversidad permite que el universo de la marca se integre tanto al uso cotidiano como a los espacios íntimos del hogar.

El público que se identifica con Trame comparte una sensibilidad particular, personas que eligen consumir con intención, que valoran el proceso detrás de cada objeto y que buscan marcas con historias reales.

En cuanto a las proyecciones de Trame Yasmin Franz auguró “Ya tenemos en marcha un proyecto de expansión hacia otros países, y será un sueño hecho realidad ver nuestras piezas, elaboradas por artesanos nacionales y con una fusión de técnicas manuales, expuestas internacionalmente. Además, estamos completamente abiertos a conectar con nuevos artistas que compartan nuestros mismos principios y valores”.

Al usar una pieza de Trame, Franz espera que quien la tenga sienta conexión. “Que perciba que fue hecha por manos reales, con historia y dedicación. Que sepa que está apoyando la artesanía nacional y siendo parte de algo más grande que una simple compra”.

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