De acuerdo con la actualización de las estimaciones del organismo, la región crecería 2,2% este año y 2,5% en 2027. Así, la economía paraguaya avanzaría prácticamente al doble del promedio regional durante 2026 y mantendría un ritmo superior también el próximo año.
Dentro de Sudamérica, Paraguay aparece entre los países con mejores perspectivas. Para 2026, Guyana lideraría ampliamente el crecimiento, con una expansión proyectada de 16,2%, seguida por Venezuela, con 6,5%, y Paraguay, con 4,3%. Argentina crecería 3,3%, mientras que Brasil, la mayor economía de la región, avanzaría 2,2%.
La proyección de Cepal para Paraguay se encuentra, no obstante, ligeramente por debajo del 4,5% que actualmente espera el Banco Central del Paraguay (BCP) para 2026, mientras que tanto el Banco Mundial como el Fondo Monetario Internacional estiman un crecimiento de 4,4%.
El desempeño esperado para Paraguay contrasta con un escenario regional de menor dinamismo. Cepal mantuvo su previsión de crecimiento de 2,2% para América Latina y el Caribe en 2026, frente al 2,4% registrado en 2025. Para 2027 espera una recuperación parcial hasta el 2,5%.
De concretarse estas cifras, la región completaría cinco años consecutivos creciendo a una tasa promedio cercana al 2,3%, un ritmo que el organismo considera insuficiente para elevar sostenidamente el ingreso por habitante, reducir las brechas de desarrollo y ampliar el margen de acción de las políticas públicas.
Según Cepal, las perspectivas para 2026 y 2027 estarán condicionadas por un escenario internacional más complejo, caracterizado por un menor crecimiento de la economía mundial, elevada incertidumbre geopolítica y financiera y mayores presiones sobre los mercados energéticos.
Sudamérica crecería 2,5%
Las diferencias también son visibles entre las distintas subregiones. Sudamérica pasaría de una expansión de 2,9% en 2025 a 2,5% tanto en 2026 como en 2027.
Centroamérica, por su parte, desaceleraría su crecimiento desde 2,3% en 2025 hasta 1,6% este año, para posteriormente recuperarse y alcanzar 2,8% en 2027.
El Caribe mantendría las tasas más elevadas, impulsado principalmente por Guyana. La subregión crecería 5,6% en 2026 y aceleraría hasta 7,9% en 2027.
Precisamente, Guyana continúa siendo un caso excepcional dentro del escenario latinoamericano y caribeño. En medio de la expansión de su industria petrolera, su economía crecería 16,2% este año y 19,7% en 2027. Las estimaciones coinciden con las actuales previsiones internacionales sobre la fuerte expansión de la economía guyanesa.
En Centroamérica también sobresalen economías como Panamá, con expansiones previstas de 4,4% en 2026 y 4,6% en 2027; Nicaragua, con 4,5% y 4%, respectivamente; y Guatemala, con 4% y 4,1%.
República Dominicana se mantendría igualmente entre las economías más dinámicas del Caribe, con un crecimiento esperado del 4% este año y del 4,4% el próximo, apoyado principalmente en actividades vinculadas con los servicios y el turismo.
En el extremo contrario se encuentra Cuba, para la cual Cepal proyecta una contracción de 10,3% en 2026 y otra de 5,1% en 2027. Haití también permanecería en terreno negativo, con caídas de 1,9% y 0,7%, respectivamente.
Entre las grandes economías de la región, el crecimiento seguiría siendo moderado. Brasil avanzaría 2,2% tanto en 2026 como en 2027, mientras que México crecería apenas 1,3% este año y 1,9% el próximo.
Una región atrapada en un crecimiento bajo
Más allá de las diferencias entre países, Cepal volvió a advertir que América Latina y el Caribe permanece dentro de una “trampa de baja capacidad para crecer”, un diagnóstico que el organismo ya viene señalando en sus últimos informes y que vincula con bajos niveles de inversión, escaso crecimiento de la productividad y mercados laborales con elevada informalidad.
Para el organismo, mantener la estabilidad macroeconómica continúa siendo una condición necesaria, pero no suficiente para acelerar la actividad. El desafío pasa por elevar la capacidad productiva de las economías y generar condiciones que permitan transformar el crecimiento económico en más empleo formal e ingresos.
El informe también advierte que, aunque el empleo continuaría expandiéndose, lo haría a un ritmo cada vez menor, mientras que las tasas de desocupación permanecerían próximas a niveles históricamente bajos.
En materia de precios, Cepal espera que la inflación continúe contenida y avance gradualmente hacia las metas fijadas por los bancos centrales. El déficit de cuenta corriente regional, a su vez, permanecería en niveles moderados.
Sin embargo, la combinación de baja inversión, débil productividad e informalidad continúa limitando la capacidad de la región para crecer de manera sostenida.