Uno de los motores es el Megazilla 2.0, basado en el motor 7.3 V8 conocido como Godzilla, que se encuentra en los modelos Super Duty. Este motor fue mejorado con componentes como cigüeñales, pistones y bielas forjadas. Las culatas se modificaron con conductos rectificados y con cámaras pulidas. El Megazilla 2.0 también cuenta con un sobrealimentador mecánico Whipple de 3 litros, permitiéndole superar los 1.000 caballos de fuerza (CV), aunque está limitado a su uso en circuitos y fuera de carretera. En su versión sin sobrealimentación, el motor ofrece 615 CV y un par motor de 908 Nm.
El segundo motor es el bloque Coyote Crate, que fue desarrollado para su uso en la vía pública, ofreciendo una opción orientada a quienes buscan potencia en carretera sin sacrificar la legalidad y la garantía. Derivado del motor 5.0 V8 del Mustang Dark Horse, este motor ofrece 506 CV y un par de 566 Nm de serie. Cuando se le incorpora el sobrealimentador Whipple de 3 litros y un módulo de control mejorado, el motor puede alcanzar hasta 800 CV y 834 Nm de par motor, superando las capacidades del Mustang GT500. Este motor está homologado para uso en carretera y cuenta con una garantía de dos años o 38.000 km.
Ambos motores fueron validados por la Junta de Recursos del Aire de California (CARB), la agencia que garantiza que cumplen con los estándares de emisiones del estado. Aunque el precio aún no se ha anunciado, el lanzamiento de estos motores ofrece una nueva gama de opciones para los apasionados del mundo del motor en los Estados Unidos.