La edición 2026, celebrada del 6 al 9 de enero, dejó en claro que el futuro del automóvil ya no se define únicamente por el motor, el diseño o las prestaciones mecánicas. El foco estuvo puesto en la digitalización del vehículo, la integración de inteligencia artificial y la transformación del auto en una verdadera plataforma tecnológica sobre ruedas.
Uno de los anuncios más llamativos fue el de SHM, la empresa conjunta entre Sony y Honda, que presentó la versión de preproducción del Afeela 1, un modelo que ya había sido anticipado como concepto en ediciones anteriores. Las primeras entregas están previstas para este mismo año y el enfoque es claro: llevar el ecosistema de entretenimiento de Sony directamente al interior del vehículo.
Entre sus funciones más destacadas aparece la posibilidad de utilizar PlayStation Remote Play desde las pantallas del auto. El sistema permite a los pasajeros jugar títulos de PS4 y PS5 durante el viaje, siempre que la consola esté encendida en el hogar del usuario y transmita la señal. Aunque no se trata de un servicio en la nube, la propuesta refuerza la idea del automóvil como una extensión del hogar digital.
BMW también tuvo un rol protagónico en el CES 2026 con la presentación del iX3, el primer modelo de la nueva familia Neue Klasse. La novedad más disruptiva es el BMW Panoramic iDrive, un sistema que proyecta la información del vehículo a lo largo de toda la base del parabrisas, reemplazando al tablero tradicional.
La marca alemana plantea este cambio como un salto generacional en la interacción entre el conductor y el auto, al mantener la información clave dentro del campo visual y reducir distracciones. En línea con esta estrategia, BMW anunció una alianza con Amazon para integrar Alexa+, una versión evolucionada del asistente de voz que promete conversaciones más naturales y una mejor comprensión del contexto del viaje.
En términos de rendimiento, la sexta generación del sistema eDrive apunta alto: hasta 800 kilómetros de autonomía y soporte para cargas ultrarrápidas de hasta 400 kW, una combinación que busca acelerar la adopción masiva del vehículo eléctrico.
La presencia de empresas tecnológicas ajenas al mundo automotor tradicional volvió a marcar el pulso del evento. LG presentó su visión de “inteligencia afectiva”, un concepto que propone sistemas capaces de interpretar el estado emocional de los ocupantes mediante sensores, para adaptar el entorno del vehículo: desde la iluminación interior hasta el contenido que se muestra en pantalla.
El CES 2026 también fue escenario para la llegada de nuevos jugadores. Según la prensa internacional, la empresa china Kosmera aprovechó la feria para anticipar su primer modelo, un sedán o liftback que se diferenciará por su fuerte enfoque tecnológico. La compañía se define más como una desarrolladora de plataformas digitales que como un fabricante de autos tradicional, con el objetivo de integrar servicios y experiencias digitales directamente en el vehículo.
En conjunto, las novedades exhibidas en el CES 2026 permiten identificar al menos seis grandes transformaciones que marcarán el rumbo del sector: la consolidación del auto como centro de entretenimiento, interfaces digitales cada vez más inmersivas, inteligencia artificial conversacional integrada, mayor autonomía y velocidad de carga en los eléctricos, personalización de la experiencia a bordo y la irrupción de nuevos actores con ADN tecnológico.
El automóvil del futuro ya no se piensa solo como un medio de transporte, sino como un espacio inteligente, conectado y diseñado para interactuar con la vida digital de sus usuarios.