La entidad proyecta que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá 4% en 2026, impulsado principalmente por el consumo privado y por los efectos positivos del ajuste macroeconómico en Argentina, que sigue derramando dinamismo sobre el comercio y los servicios locales. A esto se suma una buena perspectiva para la cosecha de soja, uno de los principales motores del ingreso de divisas y de la actividad económica paraguaya.
En materia de precios, Itaú prevé que la inflación cierre 2026 en 3,5%, exactamente en línea con el objetivo del Banco Central del Paraguay (BCP). De hecho, el informe señala que la inflación ya se encuentra contenida y que se mantendría dentro del rango meta de 3,5% ± 2% durante todo el año, lo que refuerza la previsibilidad para empresas, consumidores e inversores
Este escenario abre la puerta a una política monetaria más flexible. En la primera reunión del año, el BCP ya recortó la tasa de interés en 25 puntos básicos, llevándola a 5,75%, el primer ajuste a la baja desde marzo de 2024. Itaú estima que la tasa de política monetaria podría ubicarse en 5,25% hacia fines de 2026, acompañando la desaceleración inflacionaria y las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos.
En el frente cambiario, el banco proyecta un tipo de cambio de G. 6.850 por dólar para el cierre de 2026. Un entorno externo relativamente favorable, junto con el buen desempeño del sector agrícola, contribuiría a mantener una moneda estable en términos reales. En caso de episodios de presión, el informe destaca el rol activo del BCP para moderar la volatilidad, como ya ocurrió en años anteriores
La disciplina fiscal aparece como otro pilar clave del escenario. Itaú espera que el déficit fiscal se reduzca a 1,5% del PIB en 2026, en línea con la Ley de Responsabilidad Fiscal. Este proceso de consolidación ya tuvo un reconocimiento relevante: en diciembre de 2025, S&P elevó la calificación soberana de Paraguay a grado de inversión (BBB-), con perspectiva estable, en sintonía con la evaluación de Moody’s
En conjunto, el informe traza un panorama en el que Paraguay combina crecimiento, estabilidad macroeconómica y credibilidad fiscal. Un combo que no solo fortalece la confianza del mercado, sino que también posiciona al país como un destino atractivo para la inversión en un año que promete desafíos, pero también oportunidades.