Del hallazgo histórico al megaproyecto: apuntan a liderar el mercado del titanio en 2030

(Por SR) Paraguay vuelve a colocarse en el radar minero internacional con un proyecto que podría redefinir su perfil productivo y exportador en la próxima década. Lo que hace más de 15 años fue presentado como un hallazgo geológico de escala mundial hoy empieza a tomar forma como un megaproyecto industrial, con potencial para convertir al país en el mayor explotador de titanio del mundo hacia 2030.

“El país tiene recursos enormes y uno de los proyectos de titanio más importantes del mundo”, afirmó Víctor Fernández, presidente de la Cámara Paraguaya de Minería (Capami), al describir el estado actual del sector minero metálico en Paraguay. Actualmente, el único metal que ya se encuentra en fase de explotación es el oro, particularmente en la zona de Paso Yobai, mientras que el resto de los minerales avanza en etapas de exploración y evaluación.

El proyecto de titanio, considerado el más ambicioso del país, se localiza en el departamento de Alto Paraná, en una franja que se extiende aproximadamente desde Hernandarias hasta la zona de Katueté. Según datos del sector, el yacimiento cuenta con recursos estimados en unas 3.600 millones de toneladas de mineral, con una concentración cercana al 13% de titanio, además de hierro y vanadio. “Estamos hablando de volúmenes que no tienen comparación con otros proyectos en el mundo”, sostuvo Fernández.

Este potencial no es nuevo. En noviembre de 2010, un artículo de BBC Mundo ya advertía sobre el descubrimiento de lo que podría ser el mayor yacimiento de titanio del planeta en Paraguay. En aquella publicación, el medio internacional señalaba que estudios preliminares realizados por geólogos extranjeros ubicaban al país como un actor capaz de influir en el mercado global del titanio, tanto por volumen como por calidad del mineral. La nota también mencionaba la posibilidad de inversiones millonarias y una vida útil del yacimiento que podría extenderse por varias décadas, posicionando a Paraguay como un proveedor estratégico a largo plazo.

Quince años después, esas proyecciones históricas comienzan a alinearse con un escenario más concreto. De acuerdo con Fernández, el proyecto de titanio se encuentra finalizando la fase de exploración en varios bloques y se encamina hacia la etapa de evaluación técnica. “Estimamos que en unos cuatro años podríamos iniciar la fase de desarrollo y comenzar la construcción de la infraestructura necesaria, siempre que los permisos y concesiones avancen con normalidad”, explicó.

La administración de este emprendimiento, así como de dos proyectos de uranio en Paraguay, está a cargo de Uranium Energy Corp, una firma estadounidense con amplia trayectoria en minería de uranio en Estados Unidos y Canadá. En el país, la empresa gestiona además dos proyectos uraníferos ubicados en los departamentos de Caazapá y Caaguazú, ambos próximos a culminar la fase exploratoria.

En términos de impacto económico y social, el proyecto de titanio se perfila como un fuerte generador de empleo. Fernández estimó que la futura planta minera demandará entre 700 y 900 puestos de trabajo directos, además de una importante cantidad de empleos indirectos durante las etapas de construcción y operación. “Esto va a requerir capacitación, formación técnica y mano de obra calificada en distintos oficios”, indicó, mencionando electricistas, técnicos, choferes y personal especializado.

Más allá del empleo, desde Capami destacan el efecto macroeconómico que podría tener la minería metálica. “Estos proyectos van a permitir diversificar la economía, desarrollar infraestructura y contribuir al equilibrio de la balanza comercial”, afirmó Fernández. Por el volumen proyectado de producción y exportación, el titanio podría convertirse en uno de los principales generadores de divisas del país en el mediano y largo plazo.

Si bien Paraguay cuenta desde hace años con explotaciones de minerales no metálicos —como caleras, canteras de granito, arena y piedra triturada— destinadas principalmente al sector de la construcción, el avance del titanio y otros metales marca un punto de inflexión. De concretarse los plazos previstos, el país podría pasar del hallazgo histórico señalado por la prensa internacional a un megaproyecto industrial que lo posicione como líder global del mercado del titanio hacia 2030.

Tu opinión enriquece este artículo:

Iván Lee: “Tenemos tres empresas confirmadas para invertir: una de buses eléctricos, otra de textiles inteligentes y otra de ensamblaje de muebles”

(Por MV) Paraguay y Taiwán iniciaron sus relaciones diplomáticas hace casi 69 años, consolidando un vínculo que va más allá del intercambio comercial. La influencia del país asiático se extiende a áreas como educación, tecnología, transporte e inversión, posicionándose como un socio estratégico en el proceso de desarrollo. El embajador Iván Yueh-Jung Lee analizó el presente y el potencial de esta relación bilateral, marcada por el crecimiento del comercio, la apuesta por la industrialización y la transferencia de conocimiento.

Financiamiento a medida: estimulan industrias con alto potencial y proyección internacional

En un momento en que el país busca dar el salto de la producción primaria a la industrialización, el Viceministerio de Industria y la banca pública dieron un paso concreto hacia ese objetivo. El viceministro Javier Viveros se reunió con representantes de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) y del Banco Nacional de Fomento (BNF) para analizar herramientas financieras a medida para el sector industrial. Dominica Zavala, miembro del directorio de la AFD, detalló los instrumentos disponibles y los desafíos que enfrenta la banca de desarrollo para profundizar su alcance en sectores de alto potencial como el avícola, porcino y de agroalimentos. 

Puerto de Asunción se reactiva: proyectan abrir galpones antes de fin de año con inversión de US$ 6 millones

(Por TA) La reconversión del Puerto de Asunción avanza con una inversión privada estimada en US$ 6 millones y un cronograma que apunta a habilitar los cuatro galpones históricos antes de fin de año. El proyecto busca transformar un espacio inactivo desde hace más de una década en un polo gastronómico, cultural y de eventos, con el objetivo de generar nuevos ingresos para la institución y reactivar el casco histórico capitalino.