Cuando una entidad financiera atraviesa un proceso de resolución, las dudas no se limitan a quienes tienen dinero depositado. También están quienes cada mes cumplen con una cuota, organizan sus gastos en función de un préstamo y necesitan saber qué ocurrirá con ese compromiso.
Según explicó el analista financiero Stan Canova, “la cartera de préstamos será transferida a otra institución financiera mediante una figura legal denominada cesión de créditos”. Esto significa que otra entidad asumirá la administración de esas operaciones, dando continuidad a los compromisos financieros que mantienen los clientes.
Uno de los aspectos centrales de este procedimiento es que el cambio de institución no implica modificar automáticamente las condiciones del préstamo. De acuerdo con Canova, se mantienen elementos como el capital pendiente, el plazo y la tasa de interés originalmente acordada.
En términos cotidianos, esto significa que una persona que obtuvo un crédito para comprar un vehículo, financiar un emprendimiento o cubrir algún gasto personal deberá seguir cumpliendo con sus cuotas, aunque eventualmente tenga que relacionarse con otra entidad para realizar los pagos.
La diferencia estará principalmente en quién administrará el préstamo y cuáles serán los nuevos canales habilitados para atender a los clientes. Por eso, será importante conocer qué institución asumirá la cartera y seguir las indicaciones que se comuniquen durante el proceso.
Cuando los ahorros y las deudas coinciden
Otra situación que puede presentarse es la de los clientes que, además de tener un préstamo vigente, mantienen depósitos o ahorros en la misma entidad. Para estos casos, Canova explicó que se contempla una compensación entre activos y pasivos, con el objetivo de establecer un saldo neto.
“Por ejemplo, si una persona tiene G. 15 millones depositados y una deuda de G. 25 millones, la compensación dejaría un saldo pendiente de G. 10 millones. En cambio, si cuenta con G. 25 millones en depósitos y mantiene un crédito de G. 15 millones, la diferencia a su favor sería de G. 10 millones”.
Este mecanismo permite considerar ambas posiciones financieras para determinar cuánto corresponde a cada cliente, en lugar de analizar sus depósitos y obligaciones de manera independiente. “La instrumentación y los plazos de estos pagos dependerán del procedimiento de resolución”.
La continuidad también necesita información
Para los usuarios con préstamos vigentes, el siguiente paso será mantenerse atentos a los comunicados oficiales del Banco Central del Paraguay (BCP), especialmente a la información sobre la institución que adquirirá la cartera de créditos y la forma en que se gestionarán las cuotas.
La previsibilidad es importante tanto para las familias como para quienes utilizan el financiamiento para sostener sus actividades económicas. “Un cambio en la administración de los préstamos requiere información clara para evitar confusiones, pagos por canales incorrectos o incertidumbre sobre las obligaciones pendientes”, resaltó Canova.
En definitiva, el proceso supone una reorganización de la administración de los créditos, pero no la desaparición de las deudas. Para los clientes, la prioridad será conocer quién continuará gestionando sus operaciones y tener la certeza de que podrán seguir cumpliendo sus compromisos bajo las condiciones contractuales establecidas.