El desempeño se da en un contexto de mayor dinamismo en la industria aceitera, impulsado por una cosecha de soja estimada en más de 11,5 millones de toneladas, lo que está permitiendo que el flujo de granos hacia las plantas industriales y los puertos se mantenga con normalidad.
Además de la soja, el sector muestra señales de mayor diversificación en el procesamiento, con un crecimiento importante en la molienda de otros granos.
“Se destaca la casi duplicación del procesamiento de granos como el girasol y la canola, lo que evidencia un avance hacia una agroindustria más diversificada”, señaló Cappro en su informe.
Mayor capacidad instalada
En enero, la utilización de la capacidad instalada de la agroindustria alcanzó el 29%, indicador que, aunque representa una leve caída interanual, se explica principalmente por el incremento de la capacidad industrial del país.
Esto se debe a que la capacidad instalada nacional aumentó hasta 4,5 millones de toneladas, tras la reactivación de la molienda en CAHPSA, ampliando el potencial industrial del sector.
A pesar de esta expansión, el nivel de utilización se mantiene por encima del promedio de los últimos tres años, lo que refleja un mayor dinamismo en la actividad.
Impacto en las exportaciones
El buen desempeño industrial también se refleja en el comercio exterior. Durante enero, el complejo soja generó US$ 306 millones en exportaciones, representando el 36% del total exportado por Paraguay.
Dentro de este complejo, los productos industrializados tuvieron un comportamiento destacado.
Las exportaciones de aceite, harina y cascarilla de soja alcanzaron US$ 53 millones, lo que representa un crecimiento interanual del 34% y elevó al 17% la participación de la agroindustria dentro del complejo soja.
Este avance refuerza la importancia estratégica de fortalecer el procesamiento local de materias primas.
“Los productos industrializados paraguayos acceden actualmente a más de 40 mercados, lo que aporta mayor estabilidad, valor agregado y generación de empleo”, destacó el gremio.
Oportunidad para consolidar la industrialización
Desde Cappro consideran que el contexto productivo y de mercado abre una oportunidad para consolidar el papel de la agroindustria como motor de crecimiento económico.
Para el sector, profundizar el proceso de industrialización es clave para reducir la dependencia de la exportación de granos en estado natural, que actualmente se concentra en pocos mercados.
En ese sentido, el gremio enfatiza que el crecimiento del sector debe estar acompañado por políticas públicas previsibles, mejoras logísticas y un marco normativo que incentive las inversiones, de modo a aprovechar plenamente la capacidad instalada.
“Para construir un crecimiento más sostenible, competitivo y menos dependiente de factores externos, es fundamental profundizar el proceso de industrialización y fortalecer el rol de Paraguay como proveedor confiable de alimentos y derivados agroindustriales al mundo”, concluye el informe.