Al exportador no le cierran los números: suben las materias primas y el dólar juega en contra

(Por SR) Capex advierte que el encarecimiento de los commodities y la apreciación del guaraní presionan los márgenes y la competitividad de las empresas exportadoras.

Las empresas exportadoras enfrentan una combinación de factores que complica sus números: por un lado, la evolución de los precios internacionales de las materias primas y, por otro, un tipo de cambio que, con la apreciación del guaraní frente al dólar, reduce su competitividad. Para Sebastián González Morassi, presidente de la Cámara Paraguaya de Exportadores (Capex), el escenario obliga a mirar más allá de los volúmenes de producción y ventas, porque los costos y las condiciones cambiarias también determinan la rentabilidad del negocio.

"Somos tomadores de precios", resumió para InfoNegocios el titular de Capex al explicar que las empresas paraguayas tienen escaso margen para incidir en las cotizaciones de los productos que compran o comercializan. Las referencias se establecen en los mercados internacionales y sus variaciones terminan trasladándose a las operaciones locales, incluso en sectores que producen principalmente para el mercado interno.

Un ejemplo es el de las industrias que fabrican estructuras metálicas. Aunque sus productos se vendan en el país, necesitan adquirir insumos cuyos precios están vinculados a las cotizaciones internacionales. Por eso, los movimientos externos repercuten directamente en sus costos de producción.

A esta situación se suman los ajustes en los precios de los combustibles y las tensiones geopolíticas. Los conflictos en Medio Oriente y la guerra entre Rusia y Ucrania forman parte de los factores que pueden alterar los mercados de energía y materias primas, con efectos que se trasladan a distintas cadenas productivas.

González Morassi también puso el foco en la evolución de los precios de los alimentos. Según su estimación, estos podrían registrar un incremento cercano al 18% durante 2027. El entrevistado señaló que la tendencia alcista viene desarrollándose desde hace dos o tres años y responde a una combinación de factores, entre ellos, el comportamiento de los commodities, la depreciación internacional del dólar y los conflictos geopolíticos.

El informe Commodity Markets Outlook, publicado por el Banco Mundial en octubre de 2026, también anticipa nuevas subas para los productos alimentarios, aunque con una proyección diferente. El organismo estima un aumento del 10% en 2026 y del 7% en 2027 para su índice de precios de materias primas alimentarias. Dentro de ese escenario, prevé que los granos suban un 9% y los aceites y harinas, un 8% en 2027.

El reporte advierte, además, que fenómenos climáticos como El Niño podrían afectar los rendimientos agrícolas, mientras que eventuales interrupciones en los envíos de granos desde el mar Negro y las tensiones en Medio Oriente representan riesgos para los mercados internacionales.

En una perspectiva más amplia, el Banco Mundial proyecta que el índice general de commodities, luego de aumentar un 23% en 2026, retrocedería un 7% en 2027. La caída estaría impulsada principalmente por la energía, cuyos precios podrían bajar un 12%. Esto muestra que el comportamiento de los alimentos no necesariamente seguirá la tendencia del conjunto de las materias primas.

El tipo de cambio, otro frente de presión

Para Capex, el desafío no termina en los costos internacionales. González Morassi considera que la apreciación del guaraní frente al dólar constituye uno de los principales factores que afectan al sector exportador, porque modifica los ingresos que las empresas reciben al convertir sus ventas externas a moneda local.

El dirigente explicó que el ingreso de divisas al país, vinculado a inversiones extranjeras y operaciones financieras, también incide en el comportamiento del tipo de cambio. En ese contexto, una moneda local más fuerte puede representar una señal positiva desde otros puntos de vista de la economía, pero supone una dificultad para quienes producen y venden en mercados internacionales.

El problema, según su planteamiento, es que las empresas paraguayas deben competir con productores de otros países que enfrentan condiciones cambiarias diferentes. Cuando sus costos locales y sus ingresos en dólares se combinan con una apreciación del guaraní, los márgenes pueden reducirse y la competitividad queda bajo presión.

Capex sigue de cerca esta situación y acompaña iniciativas de promoción comercial para ampliar las oportunidades de los productos nacionales. Entre ellas se encuentra el apoyo a la Cámara Paraguaya de la Carne en actividades de promoción en Arizona, Estados Unidos, en un contexto de demanda internacional de proteínas.

Así, el escenario exportador combina variables que las empresas no controlan: precios definidos en el exterior, tensiones internacionales y movimientos cambiarios. Para el sector, el desafío es sostener su capacidad de competir y colocar productos en el mundo sin que el aumento de los costos y la evolución del dólar terminen achicando sus márgenes.

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