Alejandra Chamorro: “No alcanza con ser un buen productor; el campo exige ser un excelente administrador de recursos humanos, naturales y financieros”

(Por SR) La ganadería paraguaya atraviesa un punto de inflexión. Con márgenes cada vez más ajustados y una presión creciente sobre la eficiencia productiva, el desafío ya no pasa solo por producir más, sino por gestionar mejor. En ese contexto, el Programa de Gestión Agropecuaria (PGA) del Consorcio de Ganaderos para la Experimentación Agropecuaria (CEA) se consolida como una de las propuestas formativas que busca profesionalizar el negocio desde adentro del establecimiento.

En 2026, el PGA cumple seis años y llega con una evolución marcada. Según Alejandra Chamorro, gerente del CEA, el programa dejó de ser un curso de capacitación técnica para convertirse en un entrenamiento integral en negocios ganaderos. “Hoy no alcanza con ser un buen productor; el campo exige ser un excelente administrador de recursos humanos, naturales y financieros”, señaló en entrevista con InfoNegocios. La experiencia acumulada mostró que la brecha de rentabilidad muchas veces no está en la falta de recursos, sino en la ausencia de análisis de datos, planificación y liderazgo de equipos.

Una de las principales novedades de esta edición es la incorporación de la inteligencia aplicada al campo. El enfoque no está puesto en la tecnología como fin en sí mismo, sino en su uso estratégico. El PGA incorpora herramientas de inteligencia artificial, agtech, software y hardware orientados a mejorar la sostenibilidad y la rentabilidad del negocio. “Queremos que el alumno entienda que no hace falta saber todo, sino saber buscar soluciones, apoyarse en la tecnología y tomar decisiones basadas en datos bien tomados y bien analizados”, explicó Chamorro.

El programa se caracteriza por una gestión 100% práctica y aplicada a la realidad de la estancia. Al finalizar, el participante no se lleva solo conceptos teóricos, sino un sistema de gestión propio. Entre los resultados concretos se destacan la capacidad de armar flujos de caja, centros de costos y presupuestos por actividad productiva, además de identificar cuellos de botella operativos y económicos. El objetivo es claro: pasar de “trabajar en el negocio” a “trabajar para el negocio”, con decisiones sustentadas en números, estadísticas y metas claras.

La grilla del PGA integra contenidos de finanzas, costos, reproducción, genética y herramientas de análisis como Excel y Power BI. Para el CEA, esta integración es clave. Históricamente, el productor se enfocó en indicadores productivos —como preñez o kilos de carne—, pero sin traducirlos en márgenes y resultados económicos. “Cada decisión genética o reproductiva debe ser, ante todo, una decisión financiera rentable”, subrayó Chamorro. En ese cruce entre datos productivos y financieros es donde la información cobra verdadero valor estratégico.

El perfil de participantes es diverso y refleja los cambios que vive el sector. El PGA apunta a profesionales jóvenes que comienzan a asumir roles de liderazgo, administradores que buscan actualizarse con herramientas digitales y productores inmersos en procesos de relevo generacional. El programa funciona como un punto de encuentro entre la experiencia del campo y una nueva mentalidad de gestión empresarial.

El cierre del PGA también marca un diferencial frente a otras propuestas de capacitación. El curso culmina con una planificación estratégica real de una estancia y una salida a campo. Allí, los alumnos diagnostican problemas concretos y proponen soluciones que se discuten colectivamente, convirtiendo cada trabajo en un estudio de caso. “No termina en un examen, sino en un plan de intervención real. La salida a campo es la prueba de fuego donde la teoría se enfrenta con la realidad”, destacó la gerente del CEA.

En un escenario donde la eficiencia dejó de ser una opción para convertirse en una condición de supervivencia, este tipo de formación impacta directamente en la competitividad del negocio ganadero. Paraguay cuenta con genética de clase mundial; el desafío, coinciden desde el CEA, es que la gestión empresarial esté a la misma altura. Y ese futuro, aseguran, está en manos de quienes hoy deciden estudiar y profesionalizar su propio negocio.

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