Para un pequeño productor, obtener ingresos rápidos y constantes suele ser el principal desafío. En ese escenario, una nueva línea de aves de doble propósito comienza a ganar protagonismo en los programas del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG). Se trata de las conocidas aves caipiras, una genética proveniente de Brasil que permite combinar dos negocios en un mismo sistema productivo: producir carne en menos de tres meses y obtener huevos durante dos años.
La propuesta fue presentada por técnicos del Viceministerio de Ganadería durante la Expo Paraguay, donde explicaron las ventajas de estas aves semirrústicas frente a las tradicionales gallinas criollas que todavía predominan en muchas fincas familiares.
Según explicó Edilson Barrios, técnico avícola del Viceministerio de Ganadería, el objetivo es mejorar la rentabilidad de la producción familiar mediante aves que conservan la rusticidad necesaria para el sistema de semipastoreo, pero con un rendimiento muy superior.
"Estamos tratando de ir cambiando las líneas criollas por aves más productivas, que puedan generar mayores ingresos para las familias", comentó en entrevista con InfoNegocios.
La principal diferencia aparece en la producción de huevos. Mientras una gallina criolla suele producir alrededor de 60 huevos por año, las aves caipiras alcanzan entre 120 y 150 huevos anuales, dependiendo del manejo que reciban.
Esto significa que prácticamente duplican el rendimiento sin abandonar el sistema de crianza tradicional utilizado por miles de pequeños productores.
Las hembras comienzan la postura alrededor de los seis meses de edad y mantienen una producción comercial durante aproximadamente dos años, período en el que pueden superar los 250 huevos acumulados.
Barrios explicó que esos resultados dependen de una buena alimentación durante las primeras etapas, calefacción cuando son pollitos y un adecuado manejo sanitario.
"Si desde el inicio reciben el manejo correcto, expresan todo su potencial productivo", señaló.
El otro atractivo está en los machos
Mientras las hembras permanecen para la producción de huevos, los machos alcanzan peso de faena en apenas 80 días, permitiendo recuperar rápidamente la inversión inicial.
Para el técnico, esa rapidez convierte a la avicultura en uno de los rubros con mayor velocidad de retorno dentro de la agricultura familiar.
"En menos de tres meses ya se puede comercializar la carne y luego las hembras continúan generando ingresos con la producción de huevos", explicó.
Además, los huevos obtenidos presentan características muy apreciadas en los mercados y ferias: pueden ser de color marrón, crema e incluso celeste, atributos que muchos consumidores asocian con la producción casera.
Actualmente las pollitas de doble propósito llegan importadas desde Brasil como parte de los proyectos productivos impulsados por distintos programas del MAG.
Sin embargo, la apuesta oficial no termina en la entrega de aves.
El plan contempla que cada productor pueda generar su propia reposición genética utilizando incubadoras incorporadas dentro de los proyectos.
Para ello se recomienda conservar uno o dos gallos reproductores por cada grupo de hembras, obteniendo huevos fértiles que posteriormente pueden incubarse en la propia finca.
"La idea es que el productor pueda autoabastecerse y no dependa siempre de comprar nuevas aves", indicó Barrios.
Incluso, el cruzamiento con gallinas criollas permitirá mejorar gradualmente la genética existente en las explotaciones familiares.
Las aves caipiras —también conocidas como semicaseras o de doble propósito— presentan plumajes de colores variados, con ejemplares rojos, negros y marrones. Muchas poseen además el característico cuello pelado que facilita su identificación.
Su manejo combina alimentación balanceada durante las primeras semanas con pastoreo y alimentación disponible dentro de la finca, lo que reduce costos y permite mantener un sistema más cercano a la producción tradicional.
Esta adaptación hace que resulten especialmente atractivas para pequeños productores y feriantes, quienes encuentran en los huevos caseros un producto con alta demanda y mejor precio respecto al huevo convencional.
Con una genética que prácticamente duplica la producción de huevos, permite comercializar carne en menos de tres meses y ofrece la posibilidad de generar nuevas aves dentro de la propia finca, el MAG apuesta a que las caipiras se conviertan en una herramienta para aumentar la rentabilidad de la agricultura familiar. Porque, en este caso, una sola gallina puede representar dos negocios diferentes.