La discusión sobre empleo suele concentrarse en jóvenes, primer trabajo o nuevas habilidades digitales. Sin embargo, existe otro segmento que empieza a ganar espacio en la agenda de recursos humanos: las personas mayores de 40 años que buscan volver al mercado laboral y se encuentran con filtros de edad todavía presentes en muchos procesos de selección.
Ese fue el foco de Generación T, una campaña desarrollada en 2024 por ManpowerGroup Paraguay para impulsar la contratación de talento senior y visibilizar el valor de la experiencia dentro de las empresas. Según Deysi González, gerente de talento y soluciones de la firma, la iniciativa nació al detectar avisos laborales con límites etarios que dejaban afuera a candidatos preparados.
“Ya a partir de los 40 años es difícil conseguir empleo”, señaló González al describir una realidad que, según comentó, sigue vigente en distintos sectores. La campaña buscó trabajar en dos frentes: acompañar a quienes necesitaban actualizar herramientas para volver a competir y generar conciencia en el sector privado sobre las ventajas de contratar perfiles con trayectoria.
Según González, durante casi un año el programa ofreció capacitaciones gratuitas sobre armado de currículum, uso de LinkedIn, cursos de actualización, preparación para entrevistas y estrategias para mejorar la empleabilidad. El objetivo era convertir el debate sobre diversidad etaria en oportunidades concretas de inserción laboral.
La respuesta sorprendió incluso a los organizadores. Inicialmente proyectaban entre 30 y 50 participantes, pero finalmente más de 1.000 personas se inscribieron. Para la gerente, esa cifra dejó en evidencia una necesidad latente dentro del mercado paraguayo.
Además del volumen de interesados, la campaña también logró resultados prácticos. Varios participantes consiguieron empleo tanto en empresas clientes de la consultora como en otras organizaciones. “Generamos realmente un impacto social importante”, sostuvo la ejecutiva.
Qué valoran hoy las empresas
Aunque todavía persisten sesgos, algunas compañías privadas ya están abriendo espacio para este segmento. González mencionó casos como Luisito y ueno entre las firmas que actualmente buscan incorporar personas mayores.
Desde la mirada empresarial, el talento senior presenta atributos cada vez más valorados en contextos de alta rotación. Entre ellos aparecen la estabilidad, el compromiso y la experiencia operativa. De acuerdo con González, mientras los perfiles jóvenes cambian con mayor frecuencia de empleo, los trabajadores de más edad suelen ofrecer mayor permanencia y consistencia.
También advirtió que uno de los desafíos reales pasa por la actualización tecnológica. Muchas personas permanecieron durante años en posiciones estables y, tras una desvinculación, enfrentan brechas en herramientas digitales o nuevas dinámicas de selección. Ahí es donde la capacitación se vuelve clave.
Si bien no existen planes inmediatos para repetir Generación T por falta de tiempo y recursos, González afirmó que le gustaría retomar el proyecto. “Literalmente cambiás una realidad en la sociedad sumamente importante, que es el empleo diverso”, expresó.
Para el mercado laboral paraguayo, el mensaje es claro: en un escenario en el que conseguir y retener talento se volvió más desafiante, ampliar la mirada sobre la edad ya no es solo una cuestión social. También puede convertirse en una decisión inteligente de negocios.