San Bernardino sumó una nueva propuesta a su agenda gastronómica con la realización de “La Noche del Cordero Cordillerano”, una experiencia que reunió a productores, empresarios, referentes del sector gastronómico e invitados especiales alrededor de la carne ovina. La iniciativa busca que el cordero gane protagonismo en la mesa y, al mismo tiempo, se convierta en un atractivo vinculado al turismo de la ciudad.
El encuentro se realizó el viernes 23 de octubre en el restaurante La Carossa y fue organizado por Pro Sanber, en conjunto con la Regional Cordillera de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), El Patrón Cordero 360 y el restaurante La Carossa.
La propuesta apunta a conectar tres sectores: producción, gastronomía y turismo. El objetivo es poner en valor la producción ovina de Cordillera, promover el consumo de carne de cordero a nivel local y regional y aprovechar la temporada alta de San Bernardino para generar nuevas experiencias gastronómicas.
Por su parte, Alberto González, presidente de la Regional Cordillera de la ARP, destacó la importancia de trabajar en conjunto y adelantó una iniciativa que podría darle una identidad todavía más marcada al producto.
“Hay un proyecto de querer hacer la denominación de origen del Cordero Cordillerano. Vamos a ponernos a trabajar probablemente ya en estos días”, señaló González.
Uno de los protagonistas de la noche fue El Patrón Cordero 360, marca impulsada por Mario Francia, quien también preside la Asociación Paraguaya de Criadores de Santa Inés.
La empresa cuenta actualmente con una capacidad instalada cercana a 1.500 corderos y trabaja en un modelo que busca integrar a productores para aumentar la disponibilidad de carne ovina.
“Estamos hoy con una capacidad instalada de casi 1.500 corderos. Manejamos un 50% de lo que es nuestra producción, enfocándonos a aumentar y promover el consumo de la carne ovina”, explicó Francia en entrevista con InfoNegocios.
El concepto Cordero 360 apunta a una trazabilidad completa del animal, desde su origen hasta el consumidor. “Es prácticamente tener una trazabilidad completa del animal. Es prácticamente de la madre al plato”, sostuvo.
La carne será presentada envasada al vacío y cada corte contará con un código QR para acceder a información sobre el animal. “Uno va a poder escanear el código QR y va a saber el animal de dónde vino, cuándo se faenó, qué consumió, cuándo nació, una trazabilidad completa del animal”, detalló.
La propuesta está basada en la raza Santa Inés y busca que el consumidor pueda identificar el origen del producto. “El sueño de todo productor es ver la marca de su raza en la carne”, afirmó Francia.
El programa también busca generar un incentivo económico para quienes se incorporen. Según explicó Francia, el objetivo es que los productores puedan recibir aproximadamente 25% más que el valor de mercado por cada kilo de carne de cordero Santa Inés, siempre que cumplan los protocolos establecidos.
El proyecto comenzó a tomar forma en la Expo Paraguay 2026, en julio, donde se establecieron acuerdos y criterios de producción junto con el centro de confinamiento Cabaña Doña Patrona.
La estrategia contempla además diferentes categorías de cortes, provenientes de animales de hasta 160, 360 y 540 días, atendiendo a las preferencias del mercado gastronómico.
Del asado al menú cotidiano
Francia señaló que uno de los grandes desafíos es ampliar el consumo. “El objetivo primordial es que la gente tome como hábito el consumo de carne de cordero, no solamente en acontecimientos especiales”, manifestó.
La intención es diversificar las preparaciones y sacar al producto de su asociación exclusiva con la parrilla o la estaca. “No solamente el cordero en fechas específicas, sino sacarle su utilidad a poder comer una milanesa, un guiso, un estofado”, agregó.
Con esta primera Noche del Cordero Cordillerano, productores, empresarios y gastronómicos buscan sentar las bases de una agenda que continúe con nuevas ediciones y experiencias. Francia incluso planteó abrir las puertas de su establecimiento para organizar un tour y mostrar “la capacidad productiva que tiene Cordillera”.
Así, el cordero busca convertirse no solo en protagonista de una cena, sino también en un producto capaz de conectar producción, identidad territorial, gastronomía y turismo en San Bernardino.