Donde antes hubo celdas, ahora habrá canileras y espacios para la recuperación animal. La Dirección Nacional de Defensa, Salud y Bienestar Animal prepara la habilitación de un centro de contención temporal en el expenal de mujeres Buen Pastor, con capacidad para al menos 500 animales rescatados de Asunción y Central ante las inundaciones y tormentas asociadas al fenómeno de El Niño.
El proyecto contempla la readecuación de cinco sectores del predio, con acceso independiente desde la calle Choferes del Chaco. El espacio contará con áreas diferenciadas para perros y gatos, zonas de recreación, cuarentena, castración y asistencia médica veterinaria.
La iniciativa surgió de una coordinación entre instituciones públicas y organizaciones de rescate, con el objetivo de incorporar el bienestar animal a la respuesta ante la emergencia climática.
“Una institución como el Buen Pastor ahora se va a convertir en un centro de vida, de readopciones y de salvación de estos animalitos”, señaló Héctor Luis Rubín, director ejecutivo de Dirección Nacional de Defensa, Salud y Bienestar Animal.
Según explicó, este año la atención a los animales fue incorporada por primera vez a la respuesta ante la emergencia, a través de la Secretaría de Emergencia Nacional y el Ministerio de Defensa. Hasta ahora, gran parte de estas tareas recaía sobre rescatistas y organizaciones independientes.
Las readecuaciones del predio comenzarán próximamente. La infraestructura existente permitirá adaptar antiguas celdas como canileras, con capacidad para dos o tres perros cada una. Los patios interiores servirán como espacios abiertos para que los animales puedan recrearse y descansar.
La habilitación será progresiva
La intención de Rubín es poner en funcionamiento al menos dos de las cinco zonas durante la semana siguiente a la entrevista, para comenzar a recibir animales a medida que se activen los operativos de rescate.
El centro tendrá una función específica: brindar contención temporal a los animales afectados por inundaciones y tormentas. No funcionará como una clínica veterinaria abierta al público ni como un espacio para dejar mascotas.
La selección de los animales se coordinará con los equipos de salvamento y las organizaciones que trabajan en las zonas afectadas. La Dirección prevé habilitar canales de comunicación para informar dónde se necesitan intervenciones y facilitar la activación de los rescates.
La puesta en marcha también dependerá de la colaboración ciudadana. En una primera convocatoria participaron jóvenes de distintas organizaciones vinculadas al rescate animal y al cuidado del medioambiente, quienes se sumarán a las tareas de asistencia.
La atención diaria incluirá alimentación, limpieza, medicación y controles sanitarios. La Dirección cuenta actualmente con 30 veterinarios, pero necesita reforzar su capacidad operativa con voluntarios, considerando que también mantiene otros frentes de trabajo en el país.
Además, la institución recibe donaciones para apoyar las acciones de asistencia. Rubín indicó que ya se realizaron dos envíos de ayuda a Ayolas y otros a Ñeembucú y Ciudad del Este, con alimentos destinados a organizaciones que rescatan animales.
El proyecto no terminará con el rescate. La intención es organizar jornadas de adopción responsable en el predio para que los animales recuperados puedan encontrar una familia.
Rubín destacó la diferencia entre un refugio, donde los animales pueden permanecer de manera definitiva, y un centro de contención, que funciona como un espacio de transición hasta su recuperación y adopción.
Actualmente, la Dirección tiene bajo su tutela a más de 200 animales y dispone de centros de contención en Manorá y en el centro de Asunción. También prepara otro espacio en Mariano Roque Alonso.
A esta red se sumará el proyecto del primer hospital público veterinario en Luque, cuyos planos recibieron la aprobación definitiva de la Municipalidad, según informó Rubín. La obra contempla unos 1.100 m2 y ofrecerá atención gratuita a personas en situación vulnerable que tengan mascotas, asistencia para animales rescatados y servicios veterinarios generales con tarifas preferenciales.
Mientras avanzan estos proyectos, el Buen Pastor se prepara para cambiar el destino de parte de sus instalaciones y convertirlas en un espacio de protección animal frente a la emergencia climática, con capacidad para recibir al menos 500 animales.