De acuerdo con los datos oficiales del Instituto Forestal Nacional (Infona), entre enero y diciembre del año pasado Paraguay exportó 197.118 toneladas de productos forestales, por un valor FOB de US$ 101,3 millones. En comparación con 2024, el volumen total cayó cerca del 2%, pero el valor de las exportaciones creció alrededor del 4%, una combinación que confirma que el negocio forestal está dejando atrás la lógica puramente primaria.
En términos simples, Paraguay vendió menos toneladas, pero mejor pagadas. La mejora en los precios promedio responde principalmente a una mayor participación de productos con valor agregado, que ganaron peso dentro de la canasta exportadora y compensaron la menor salida de productos de bajo procesamiento.
Uno de los datos más relevantes del informe es el desempeño de los productos industrializados. La madera contrachapada fue el rubro estrella de 2025, con un crecimiento del 24% tanto en volumen como en valor FOB, consolidándose como el principal producto forestal con mayor grado de transformación exportado por el país. Este segmento se apoya casi en su totalidad en madera proveniente de plantaciones forestales, especialmente de eucalipto, lo que refuerza la sostenibilidad del modelo.
También se destacó el fuerte avance de las láminas de madera, que registraron un salto del 56% en volumen y del 52% en valor, impulsadas por una mayor demanda externa y por la capacidad de la industria local para atender nichos específicos. A su vez, la madera aserrada mostró un crecimiento del 38% en volumen exportado, confirmando que sigue siendo un producto clave, aunque ahora con mejores condiciones de mercado.
Este desempeño marca una diferencia respecto a años anteriores, en los que el peso de los productos con bajo procesamiento limitaba el ingreso de divisas y la generación de empleo industrial. Hoy, el sector empieza a capturar más valor por cada metro cúbico producido.
Pese al avance de los productos industrializados, el carbón vegetal y sus derivados continúan siendo el principal rubro del comercio exterior forestal paraguayo, con presencia en más de 20 mercados internacionales. Sin embargo, en 2025 este segmento registró una caída del 12% en volumen y del 7% en valor, en un contexto de ajustes en la demanda global.
Si bien el carbón sigue siendo un pilar del sector, los números muestran que su participación relativa comienza a ceder espacio frente a productos con mayor transformación, una tendencia que podría profundizarse en los próximos años.
El informe también pone el foco en las importaciones de productos forestales, principalmente tableros de fibras, tableros de partículas y madera aserrada, insumos clave para la construcción, la industria del mueble y otros segmentos manufactureros. En diciembre de 2025, las importaciones de tableros de fibras alcanzaron su nivel más alto de los últimos cinco años, reflejando una demanda interna activa y un mercado que sigue creciendo.
Este movimiento muestra que el sector forestal no solo gana espacio en el comercio exterior, sino que también acompaña la expansión de otras industrias locales.
Desde Infona destacan que los resultados de 2025 confirman un proceso de transformación en marcha: menos dependencia de productos primarios y más foco en industria, trazabilidad y sostenibilidad. El desafío hacia adelante pasa por consolidar esta tendencia, atraer nuevas inversiones industriales y ampliar mercados que paguen mejor por productos con mayor valor agregado.
El giro ya está en marcha. El sector forestal paraguayo empieza a dejar atrás el rol de proveedor de materia prima para posicionarse, cada vez más, como exportador de industria.