Luego de una pausa, los talleres volvieron con fuerza. “Paramos un tiempo, pero ahora volvimos con todo otra vez”, contó Leticia Ferreira, propietaria del café. Actualmente, la propuesta incluye talleres de pintura al óleo, pintura sobre tazas y platitos, origami, tote bags y remeras pintadas a mano, todos guiados por artistas paraguayos.
“Los talleres siempre incluyen los materiales, la guía con el artista y la merienda”, detalló Leticia. En el caso del taller de pintura sobre tazas, por ejemplo, “ya incluye la taza, el platito, la pintura, la guía y en esta ocasión también vamos a tener sorteos”.
Uno de los puntos fuertes de la propuesta es la diversidad del público. “En general vienen niños, adolescentes y adultos”, comentó Leticia. Mientras que los talleres de pintura al óleo convocan principalmente a personas adultas, otros atraen a los más jóvenes. “La edad es muy variada, desde chicas adolescentes hasta señoras de 60 o 70 años”, agregó.
Cada encuentro está pensado como una experiencia completa. “No es solo venir a pintar, es compartir, relajarse y hacer algo distinto”, explicó. Además, cada taller se acompaña con una merienda que va cambiando: “Siempre vamos variando, puede ser café con dulces, sándwiches, jugos o cafés fríos”, señaló. También se tienen en cuenta las necesidades de los participantes: “Cuando se inscriben, preguntamos si tienen alguna intolerancia y lo tenemos en cuenta”.
Un espacio donde el arte se vive
Inspirado en la obra de Vincent van Gogh, el espacio busca que quienes participan se lleven algo más que un objeto pintado. “Vincent Café nació como un espacio donde el café se mezcla con el arte y la emoción”, contó Leticia. Desde el inicio, la idea fue clara: “Yo no quería que sea solamente un lugar para venir a consumir, sino también un lugar para vivir experiencias”.
La reacción del público es parte fundamental de la experiencia. “Es muy gratificante cuando la gente entra y se queda mirando todo, porque realmente hay arte en cada rincón”, señaló. En la planta alta, el café también funciona como galería: “Estoy rodeada de artistas paraguayos. Por ejemplo, Belén Recalde hizo los cuadros que están arriba, con edificios emblemáticos de Asunción y fondos de La noche estrellada”.
Para Leticia, el arte no debe ser solo decorativo. “Quiero que el arte no sea solamente un ornamento, sino que se viva en todas sus expresiones”, afirmó ella, quien también es arquitecta.
La propuesta gastronómica acompaña este concepto. Vincent Café trabaja con café de especialidad y una carta amplia: espresso, flat white, latte y sabores especiales como pistacho, avellana o caramelo.
Una propuesta ideal para este verano: animarse a crear y vivir el arte de una manera diferente. Y ¿qué mejor que hacerlo con un buen café frío en mano?