Gerardo Ruiz Díaz: “Proyectamos desembolsos por US$ 478 millones, gran parte para inversiones productivas y el sector vivienda”

(Por MV) El 2025 fue un año de fuerte crecimiento económico: se estima que el PIB se expandió 6% y que en 2026 avanzaría otro 4,2%. El dinamismo de los distintos sectores se reflejó en una mayor demanda de financiamiento para proyectos de inversión. Desde la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) reportaron que el total aprobado superó los US$ 163 millones, marcando un nuevo récord. Para este año, las proyecciones apuntan a volver a superar esa cifra.

Desde la Agencia Financiera de Desarrollo proyectan que el dinamismo continuará este año, con un programa de desembolsos que apunta a escalar por encima de lo ya registrado. Prevén desembolsos por valor de US$ 478 millones para 2026, donde una parte importante se destinará al financiamiento productivo, mientras que alrededor del 28% tendría como destino el segmento vivienda.

El miembro del directorio, Gerardo Ruiz Díaz, sostuvo que esperan mantener un ritmo elevado de actividad. “Nuestras proyecciones son muy auspiciosas; estamos esperando un año nuevamente muy dinámico. Proyectamos desembolsos por US$ 478 millones, gran parte para inversiones productivas y el sector vivienda”, afirmó, y agregó que, de cumplirse estas metas, “definitivamente vamos a superar los valores de 2025”.

Proyectos financiados

Durante 2025, la banca de segundo piso aprobó proyectos de inversión por valor de US$ 163.475.563, alcanzando a más de 1.601 beneficiarios. Entre los productos demandados se encuentran: Procrecer, Proforestal, Promipymes, Procampo, Inversiones Verdes, Renegociación Agropecuaria, Procoop, Promipymes Lote, Procampo Verde y Eficiencia Energética.

Los destinos financiados incluyen infraestructura y activos fijos, maquinaria, infraestructura ganadera, adquisición de inmuebles productivos, sistemas de riego, forestación con fines comerciales, maquinaria e implementos, mejora de suelo y pasturas, compra de reproductores y retención de vientres, electromovilidad, energía renovable, eficiencia energética y economía circular.

“El 2025 fue para nosotros un año histórico, no solamente porque cumplimos 20 años de vida institucional, sino porque en este aniversario rompimos varios récords en cuanto a asistencia crediticia a los diferentes sectores de la economía, en términos de aplicaciones y desembolsos de crédito”, resaltó Ruiz Díaz.

La demanda de financiamiento para inversiones estuvo estrechamente ligada al buen momento de la economía. El mayor ritmo de actividad se tradujo en más proyectos y en una utilización más intensa de las líneas para inversión productiva, especialmente a través de herramientas como Procrecer y Proforestal, que concentraron una demanda creciente a lo largo del año.

Al respecto, el director explicó que la institución acompañó esa expansión. “El año 2025 fue un año muy bueno en materia de dinámica y crecimiento económico, lo cual se sigue viendo al inicio de este año 2026”, afirmó. El vínculo con las instituciones financieras intermediarias permitió responder a ese impulso y cerrar el período con cifras históricas de asistencia.

En cuanto a las condiciones financieras, los principales productos orientados a inversión productiva mostraron en promedio plazos que se mueven entre el corto y el mediano plazo, con tasas que buscan mantener competitividad frente al mercado. En guaraníes, Procrecer registró un plazo promedio de 5,5 años, con una tasa AFD de 8,3%; Procampo, 6,6 años al 7,9%; Procoop, 9,9 años al 7,9%; y Promipymes, 6 años al 7,7%, mientras que Promipymes Lote presentó plazos más cortos, de 2,9 años, pero con una tasa de 9,2%. Para Inversiones Verdes y Eficiencia Energética, los plazos promediaron 3,3 y 3,5 años, respectivamente, con tasas de 7,5% y 6,5%.

En el caso de la Renegociación Agropecuaria, el financiamiento se ubicó en torno a 6,1 años al 7,5%, y Procampo Verde alcanzó un promedio de 7,6 años con una tasa de 6,6%.

Ruiz Díaz reconoció que 2025 también presentó tensiones del lado del fondeo en moneda local. La fuerte dinámica de la economía generó momentos de mayor presión sobre la liquidez del mercado, empujando al alza las tasas que pagaban las entidades para captar recursos. En ese contexto, la banca de desarrollo debió equilibrar el incremento del costo financiero con su mandato institucional de promover la inversión.

“Hicimos un gran esfuerzo en disminuir nuestros márgenes financieros, ajustando levemente las tasas de nuestros productos, pensando en los productores y empresarios para que nuestras tasas sigan siendo competitivas en el mercado”, añadió.

Seguir financiando la inversión

De cara a lo que viene, en la AFD buscan reforzar el conocimiento y el alcance de sus líneas de crédito. Ruiz Díaz insistió en que la institución cuenta con instrumentos para prácticamente todos los sectores y destinos, canalizados a través de bancos, financieras y cooperativas.

Además, adelantó que dentro de la planificación de este año se incluye una apuesta relevante a la infraestructura pública, con una previsión de financiamiento de US$ 42 millones, segmento que tendrá un impacto directo en la generación de empleo y en la dinamización de la economía.

“Tenemos una gran diversidad de productos para todos los sectores económicos y queremos que las personas recurran a sus entidades financieras para solicitarlos”, afirmó.

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