El emprendimiento nació de la mano de Sira Stefani González y una amiga, quienes decidieron unir sus conocimientos e intereses. Mientras una tenía mayor afinidad con el anime, González se encontraba más vinculada al K-pop. De esa fusión surgió la idea de abrir una tienda dirigida a un público específico, pero con una propuesta lo suficientemente amplia como para abarcar también productos kawaii y personajes de Sanrio, como Hello Kitty.
“Vamos a hacer algo que a nosotras nos guste”, dijo Sira a InfoNegocios al ser consultada sobre la filosofía detrás del negocio. Ambas son consumidoras de este tipo de productos y conocen de primera mano qué buscan los fans, por lo que decidieron convertir ese interés personal en una oportunidad de negocio.
Tokki Store comenzó a operar principalmente a través de redes sociales y, durante 2025, empezó a participar en pequeñas ferias. La primera experiencia fue bastante modesta: apenas contaban con media mesa de mercaderías. Sin embargo, cada feria les permitió conocer mejor al público, identificar qué productos tenían mayor demanda y descubrir dónde encontrar a sus potenciales clientes.
“De a poco fuimos conociendo el mercado, dónde más se buscan nuestros productos y dónde se encuentra nuestro público objetivo”, explicó.
Ese proceso fue fundamental para el crecimiento del emprendimiento. A partir de enero de este año, González asegura que comenzaron a notar un mayor movimiento en sus redes sociales y un crecimiento en el reconocimiento de la marca. También empezaron a invertir en herramientas y máquinas propias para ampliar la producción.
Uno de los productos que actualmente elaboran son las photocards personalizadas, pequeñas tarjetas que pueden llevar imágenes de integrantes de grupos de K-pop, personajes de anime, familiares, mascotas o cualquier temática que el cliente solicite. Cada una tiene un precio de G. 3.000.
La emprendedora aclara que se trata de productos fanmade, es decir, artículos no oficiales elaborados por ellas mismas. El proceso incluye desde el diseño hasta la producción final, lo que les permite ofrecer una alternativa más accesible para los seguidores.
También cuentan con pósteres tamaño A4, plastificados, a G. 20.000, además de llaveros tipo photocard de doble cara, pensados especialmente para colgar en mochilas y carteras, una tendencia bastante popular entre los seguidores del K-pop.
A esto se suman peluches y otros artículos que incorporan a su catálogo de acuerdo con las tendencias y los pedidos de sus clientes.
La accesibilidad es justamente uno de los puntos centrales de la propuesta. Para González, existe una diferencia importante entre querer tener un recuerdo de un artista y poder comprar merchandising oficial. Un álbum de K-pop, por ejemplo, puede llegar a costar alrededor de G. 350.000 al traerlo a Paraguay, mientras que una photocard oficial revendida de manera individual puede ubicarse entre G. 30.000 y G. 50.000, según comentó.
“Nos parece genial darle esa felicidad a la gente y crear productos para ellos, y que se sientan felices de tener algo de sus idols a un precio accesible”, señaló.
Y aunque podría pensarse que se trata de un mercado exclusivamente adolescente, la experiencia de Tokki Store muestra otra realidad. González afirma que sus clientes van desde niños de cinco años hasta adultos de alrededor de 50. En las ferias, incluso es frecuente encontrar a madres que acompañan a sus hijos y terminan comprando productos para ellas mismas.
No obstante, el grupo que más suele acercarse por cuenta propia está compuesto principalmente por jóvenes de entre 15 y 25 años. Para la emprendedora, el K-pop no tiene una edad límite y eso amplía las posibilidades de crecimiento del negocio.
Actualmente, Tokki Store funciona principalmente de manera online para recibir pedidos, aunque las ferias continúan siendo uno de sus principales puntos de contacto con los clientes. Habitualmente participan en eventos durante los fines de semana en Asunción y suelen instalarse en la plaza ubicada al lado del Shopping Villamorra.
La ubicación puede variar según el evento, por lo que recomiendan seguir sus redes sociales para conocer dónde estarán cada semana.
El objetivo a futuro es seguir creciendo y llegar también a otras ciudades. Ya recibieron pedidos de personas de Villarrica, San Ignacio y Pedro Juan Caballero que esperan contar con la presencia del emprendimiento en sus zonas. Por ahora, las limitaciones logísticas hacen que esos viajes sean más difíciles, pero González no descarta ampliar el alcance de Tokki Store.