Desde Nueva York, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, explicó a InfoNegocios que el Paraguay Investment Forum reunió a alrededor de 140 inversionistas internacionales y 60 representantes del empresariado paraguayo.
Sin embargo, aseguró que el principal resultado no estuvo solamente en la cantidad de participantes, sino en el tipo de consultas que comenzaron a realizar los potenciales inversores.
“Encontramos inversionistas que ya conocen mejor al Paraguay y que hicieron preguntas muy concretas: qué proyectos tenemos disponibles, cuál es nuestra capacidad energética, cómo se estructura el financiamiento, qué retornos pueden esperarse y cuáles son las condiciones jurídicas”, señaló.
Para Riquelme, ese cambio en el tono de las reuniones muestra que parte del interés internacional empieza a superar una primera etapa de conocimiento del mercado paraguayo y se acerca al análisis de oportunidades específicas.
¿Qué sectores están generando mayor interés?
Las conversaciones abarcaron distintos rubros. Según el ministro, hubo especial atención sobre infraestructura y logística, sector forestal, agronegocios, manufactura, desarrollos inmobiliarios, tecnología y servicios financieros.
El atractivo, explicó, está relacionado con las condiciones que Paraguay puede ofrecer para inversiones productivas: energía renovable, disponibilidad de tierra, producción agropecuaria, una población joven y una ubicación estratégica en la región.
La mirada, sin embargo, no está puesta solamente en atraer capital. Riquelme indicó que el objetivo es que esos recursos permitan desarrollar actividades de mayor valor agregado, impulsar la industrialización, diversificar las exportaciones y generar nuevas oportunidades laborales.
“Buscamos atraer inversiones que nos permitan industrializar más nuestra producción”, afirmó.
El dinero todavía no tiene cifra
Pese al interés generado durante las reuniones, todavía no es posible hablar de un volumen concreto de inversiones. El ministro explicó que cualquier eventual desembolso deberá atravesar primero procesos de evaluación, debida diligencia, negociación y estructuración financiera.
“Todavía sería prematuro dar una cifra”, reconoció. Sostuvo que Paraguay no llegó únicamente con una presentación general sobre sus indicadores económicos o ventajas competitivas. “Llevamos proyectos y oportunidades concretas para conversar con inversionistas que tienen perfiles e intereses específicos”, indicó.
Actualmente existen conversaciones con diferentes niveles de avance, principalmente en infraestructura, tecnología, sector inmobiliario y forestal.
Algunos contactos, según comentó, ya pasaron de las reuniones exploratorias al análisis de proyectos, necesidades de financiamiento y posibles modelos de inversión.
El objetivo también pasa por financiar empresas paraguayas
Uno de los puntos que marcó la agenda en Estados Unidos fue la posibilidad de conectar al sistema financiero y al empresariado paraguayo con fondos internacionales de mayor volumen.
Ese flujo podría tomar distintas formas: inversión directa, fondos especializados, financiamiento de proyectos, emisiones en el mercado de capitales o alianzas entre inversionistas extranjeros y empresas paraguayas.
La intención es que una eventual llegada de capital no beneficie únicamente a los grandes proyectos. Las inversiones de mayor escala, recordó Riquelme, también generan movimiento entre proveedores, empresas de servicios, operadores logísticos y productores locales.
“Queremos que las empresas paraguayas con proyectos sólidos encuentren más alternativas para invertir, crecer y vincularse con capital internacional”, expresó.
Los inversionistas quieren previsibilidad
Las consultas de los fondos también dejaron claro cuáles son algunos de los factores que pesan antes de decidir dónde colocar capital.
Riquelme mencionó principalmente la estabilidad macroeconómica, la seguridad jurídica, las reglas claras, una infraestructura eficiente y la facilidad para movilizar recursos.
En ese escenario, señaló que el grado de inversión amplió las posibilidades de que Paraguay ingrese en el radar de instituciones que anteriormente no podían considerar al país dentro de sus políticas de inversión.
Pero esa posición también eleva las expectativas. Los fondos, explicó, demandan proyectos bien estructurados, información confiable y capacidad para acompañar las negociaciones durante todo el proceso.
Ahora empieza la etapa más difícil
Tras la misión en Estados Unidos, el desafío será determinar cuánto de ese interés finalmente se transforma en inversión.
El siguiente paso será dar seguimiento individual a los contactos, conocer qué información adicional necesita cada potencial inversor y establecer qué empresas o instituciones deberán participar para hacer avanzar los proyectos.
“La promoción abre la puerta, pero la inversión se concreta mediante una gestión sostenida”, sostuvo Riquelme.
El Paraguay Investment Forum dejó así una agenda abierta más que un resultado cerrado. Por el momento, existen contactos, proyectos bajo análisis y fondos interesados en conocer más de cerca las oportunidades locales.
La verdadera medida del éxito llegará después: cuando esas conversaciones puedan traducirse en montos definidos, proyectos instalados, financiamiento para empresas y nuevas inversiones dentro de Paraguay.