“Ya no se puede leer Paraguay solamente como Asunción o Gran Asunción”, afirmó Cortes al analizar la evolución del sector. Aunque la capital sigue siendo el principal centro corporativo y financiero del país, señaló que otras ciudades comenzaron a captar el interés de desarrolladores e inversionistas por su ubicación estratégica y mejores condiciones de conectividad.
En ese escenario, destacó el avance de Ciudad del Este como un punto de fuerte proyección económica y logística, impulsado por su vínculo comercial con Brasil y las nuevas conexiones fronterizas. Según indicó, estas obras fortalecen el atractivo de la ciudad para proyectos inmobiliarios y comerciales de gran escala.
La especialista también puso especial énfasis en Encarnación, ciudad que definió como uno de los mercados con mayor potencial de crecimiento en Paraguay. “Permite entrar en una etapa temprana de desarrollo. Todavía hay mucho por hacer y eso abre espacio para proyectos con identidad y una mirada más enfocada en calidad de vida”, señaló. Además, resaltó la influencia de la costanera y la cercanía con Argentina como factores que impulsan la demanda.
Cortes explicó que este crecimiento también impacta en localidades cercanas. Mencionó que varios distritos del área de influencia de Encarnación registraron mejoras en infraestructura, accesos y generación de empleo a medida que avanzaron distintos desarrollos urbanos y residenciales.
¿De dónde son los inversores?
Sobre el perfil de los compradores, indicó que actualmente predominan argentinos y brasileños interesados en resguardar capital mediante propiedades. Sin embargo, también observó un aumento del interés local, especialmente entre jóvenes paraguayos que buscan viviendas funcionales y con opciones de financiamiento.
“Hoy el comprador llega mucho más informado. Ya no compra solamente por precio, sino que analiza quién desarrolla, qué respaldo tiene el proyecto y cuál será la salida futura de esa inversión”, sostuvo. En ese sentido, destacó que el acceso al crédito habitacional se convirtió en un factor clave para dinamizar el mercado.
La especialista advirtió además que el crecimiento inmobiliario necesita acompañamiento estatal y planificación urbana para sostenerse en el tiempo. Señaló que el desarrollo debe ir acompañado de mejoras en servicios básicos, movilidad, energía y seguridad.
“El crecimiento no se sostiene solamente con obras, sino también con criterios y planificación urbana”, expresó. También subrayó la importancia de trabajar con desarrolladores sólidos para evitar proyectos inconclusos que afecten la confianza en el mercado.
En cuanto a los precios, Cortes consideró que Paraguay sigue siendo competitivo frente a otros países de la región, aunque aclaró que el mercado comenzó a elevar sus estándares de calidad y profesionalización.
“Paraguay está en una etapa de oportunidad, pero no es para entrar de cualquier manera. Hay que hacerlo bien informado y con una mirada a mediano plazo”, afirmó. Para la especialista, identificar zonas con proyección será determinante para obtener mejores resultados dentro del sector.
Finalmente, Cortes sostuvo que el desafío del mercado inmobiliario paraguayo será mantener un crecimiento ordenado, acompañado por inversiones públicas y privadas que permitan consolidar ciudades más modernas y competitivas.