El organismo define la formalización productiva como un proceso que articula la creación de empleos formales y de calidad con el fortalecimiento de las capacidades productivas de personas y empresas. Según la Cepal, reducir la informalidad y ampliar esas capacidades es necesario para superar la denominada “trampa de baja capacidad para crecer” que enfrenta la región.
El problema es que, en economías con elevada informalidad, una parte importante del crecimiento se traduce en más empleo o en un mayor número de unidades productivas, pero no necesariamente en incrementos sostenidos de productividad. Las empresas informales suelen enfrentar menores posibilidades de acumular capital, incorporar tecnología, innovar y aprovechar economías de escala, lo que dificulta además su transición hacia la formalidad.
Por eso, la Cepal considera insuficiente una estrategia basada exclusivamente en simplificar trámites o aumentar la fiscalización. La formalización sostenible requiere combinar financiamiento, asistencia técnica, formación de talento humano, transformación digital, innovación, certificaciones, encadenamientos productivos e internacionalización. Para las mipymes, el informe destaca especialmente el extensionismo tecnológico, que permite identificar brechas empresariales y acompañar la adopción de mejores procesos, tecnologías y prácticas de gestión.
La capacitación también ocupa un lugar central. El organismo propone conectar la formación laboral con las necesidades concretas de sectores productivos dinámicos, modernizar los sistemas de certificación de competencias y utilizar la digitalización no solo para facilitar registros, sino también para mejorar productividad y acceso a servicios empresariales.
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El estudio destaca que la interoperabilidad entre organismos permite la generación automática de la Cédula Mipymes y la simplificación digital de trámites, fortaleciendo el intercambio de información entre instituciones.
El planteamiento de fondo es que la formalización debe convertirse en parte de una estrategia de desarrollo productivo. Para la Cepal, solo una combinación coordinada de políticas laborales, fiscales, financieras, tecnológicas y productivas permitirá que más empresas encuentren beneficios económicos reales en crecer dentro de la formalidad.