¿Cuál es tu filosofía de trabajo?
Mi filosofía de trabajo es bastante simple, hacer lo correcto, aunque a veces sea el camino más difícil. En marketing es muy fácil caer en decisiones rápidas o en cosas que se ven bien hacia afuera, pero para mí lo importante es que lo que hagamos tenga impacto real en el negocio. Creo mucho en trabajar con información. Las decisiones tienen que apoyarse en números y en datos. Después hay momentos donde entra el criterio o la experiencia, pero la base siempre tiene que ser entender bien qué está pasando en el mercado.
También le doy mucha importancia al trabajo en equipo, no solo dentro del marketing sino con el área comercial. Converso mucho con ellos antes de tomar decisiones, porque al final son quienes están en contacto directo con el mercado y con el punto de venta. Esa mirada es clave para que las acciones realmente ayuden a lograr resultados.
Y algo que también valoro mucho es el desarrollo del equipo. Siempre trato de ver el potencial que tiene cada persona y empujarla a dar un paso más. Me gusta tomarme el tiempo de analizar las cosas con cada uno, porque cuando las personas crecen y se animan a pensar de manera más estratégica, los resultados también llegan.
¿Quién fue tu mayor mentor o fuente de inspiración en tu carrera y qué aprendiste de esa persona?
No creo que haya sido una sola persona, sino distintos líderes con los que fui trabajando a lo largo del tiempo. De ellos aprendí algo que, el marketing no puede vivir separado del negocio. No se trata solo de comunicación o campañas, es entender el producto, el precio, el punto de venta y la rentabilidad. También aprendí que la coherencia en el tiempo construye mucho más que una acción aislada. Las marcas fuertes se construyen con consistencia.
¿Qué estrategias consideras esenciales para posicionar una marca en mercados competitivos?
En mercados competitivos como el nuestro, y más aún en consumo masivo, el punto de venta es importante. Podemos hacer una campaña muy linda, pero si el consumidor llega al supermercado o al almacén y no encuentra el producto, todo ese esfuerzo no sirve de nada.
Otro punto fundamental es la consistencia en la comunicación. Hacer una campaña fuerte durante tres meses y después desaparecer por un largo período no posiciona una marca. Las marcas no se posicionan por una campaña puntual; se posicionan por consistencia estratégica y ejecución sostenida.
¿Qué rol juegan la inteligencia artificial y la tecnología en la transformación del marketing actual?
La tecnología hoy ya es parte de nuestra vida al 100%, y la inteligencia artificial también pasó a serlo. Nos permite trabajar mucho más rápido, construir ideas o materiales con apoyo de herramientas nuevas y, sobre todo, analizar datos con más profundidad.
Pero el trabajo puntual sigue siendo humano. La IA es una herramienta muy potente, pero la dirección la sigue definiendo el equipo. El desafío no es usar tecnología sólo porque está de moda, sino usar esas herramientas para tomar mejores decisiones.
¿Cómo hacés para equilibrar la creatividad con la necesidad de medir resultados?
No veo la creatividad y los resultados como cosas opuestas. Todo depende del objetivo que tenemos y de cómo usamos la creatividad para lograrlo. Para mí el foco siempre es conectar con el consumidor, pero con un propósito claro. Primero definimos qué queremos lograr y a partir de eso desarrollamos la idea. En ese proceso también conversamos mucho con el área comercial para entender qué necesita el mercado y qué herramientas realmente les ayudan a generar resultados.
Algo que siempre digo es que las campañas lindas que no generan impacto no sirven. Prefiero una acción consistente que funcione y mueva el negocio antes que algo muy espectacular que después no tenga resultados.
¿Qué es lo que más te apasiona de tu trabajo y cómo lo transmitís al equipo?
Me apasiona mucho trabajar con el equipo y empujarlos a pensar de otra manera, a desarrollar un pensamiento más consistente. Creo que eso se puede aprender y construir con el tiempo. También es muy gratificante ver cómo una planificación bien pensada se transforma en resultados concretos. Ver el producto bien exhibido, con buena rotación y creciendo en participación realmente nos llena de orgullo.
En el equipo valoro muchísimo la actitud. Las ganas y el compromiso hacen una gran diferencia. La parte técnica siempre se puede aprender, pero la actitud es algo que cada persona decide tener.
¿Qué proyecciones tienen para el sector este año?
Hoy el consumidor está expuesto a muchísimas ofertas y marcas en prácticamente todas las categorías. También vemos que se suman nuevos competidores en espacios donde antes el mercado era más reducido.
En ese contexto, la construcción y el valor de marca pasan a ser fundamentales. No es algo que se pueda dejar de trabajar. También es importante entender al consumidor más joven, que es el que está entrando al mercado y que tiene otras formas de consumir, informarse y relacionarse con las marcas.