La Asociación de Criadores de Caballos Criollos del Paraguay (ACCCP) cerró una edición histórica de su tradicional cabalgata del 15 de agosto, con una participación que superó las 100 personas y reunió a unos 60 caballos. La actividad, que llegó a su edición número 15, combinó la pasión por la raza criolla con el turismo, la cultura y la historia.
En entrevista con InfoNegocios, René Ferreira Munro, presidente de la ACCCP, destacó que esta fue la cabalgata con mayor participación desde el inicio de la iniciativa, que se realiza anualmente alrededor del 15 de agosto. La edición adquirió, además, un significado especial porque coincidió con el aniversario número 50 de la asociación.
“Es la cabalgata con más participación de la gente”, sostuvo Ferreira Munro, quien explicó que el crecimiento estuvo acompañado por una mayor presencia de personas de la zona. Además de participantes de Asunción, se sumaron aficionados provenientes de Amambay, Pedro Juan Caballero y otros puntos del país.
El recorrido tuvo una extensión de 23 kilómetros a caballo y llegó hasta el Parque Nacional Cerro Corá. Allí, los participantes realizaron un circuito por sitios relacionados con la batalla que marcó el final de la Guerra contra la Triple Alianza.
La propuesta de la ACCCP busca que las cabalgatas no sean solamente encuentros recreativos. La asociación incorpora un componente histórico a cada edición y habitualmente invita a un historiador para explicar el contexto de los lugares visitados. En esta ocasión, el acompañamiento estuvo a cargo de Fabián Chamorro.
La iniciativa ya llevó a los criollos a distintos escenarios históricos del país, entre ellos Humaitá, Costa Ñu, Piribebuy, Cerro León y sitios vinculados al antiguo sistema ferroviario. Para la organización, recorrer estos espacios a caballo permite generar una experiencia diferente y acercar la historia a públicos diversos.
“Hay gente que viene por la parte social, hay gente que viene para andar a caballo y hay gente que viene por el lado histórico”, explicó el dirigente. La diversidad de participantes también es uno de los atractivos de la actividad, con personas vinculadas a distintas profesiones y procedentes de diferentes departamentos.
La cabalgata tampoco tiene un objetivo lucrativo. La actividad está abierta al público y quienes no montan pueden acompañar en vehículos y participar de los campamentos. La inscripción tiene un costo simbólico destinado principalmente a cubrir la alimentación y los gastos de organización.
Nuevos públicos
El crecimiento de la participación se da en paralelo con la búsqueda de la asociación por ampliar el conocimiento y el uso del caballo criollo. Ferreira Munro señaló que la raza continúa teniendo un importante papel como caballo de trabajo, pero también está siendo elegida para quintas, actividades recreativas y pruebas de rienda.
“Es como una mascota, en cierta manera”, manifestó al referirse a los nuevos vínculos que las personas desarrollan con estos animales. Desde la ACCCP consideran que esta diversificación puede contribuir a sumar nuevos aficionados y criadores.
En ese sentido, la asociación también trabaja en la formación de profesionales especializados. Para septiembre está previsto un nuevo curso de morfología práctica, que estará a cargo del ingeniero uruguayo Carlos Parietti y se desarrollará en Cerro León, Pirayú.
El curso será el tercer módulo dentro de la agenda de capacitación de la entidad y tendrá como objetivo formar técnicos y futuros jurados de la raza. Aunque estará abierto a cualquier interesado, tendrá un fuerte componente orientado a quienes quieran profesionalizar sus conocimientos.
El programa contempla el estudio del estándar racial, la metodología de juzgamiento y la evaluación práctica de animales a campo. Los participantes deberán comparar ejemplares y realizar ejercicios de juzgamiento, además de someterse a una evaluación práctica para determinar su nivel de conocimiento.
Con la mayor convocatoria registrada hasta ahora y una agenda que combina actividades ecuestres, historia y capacitación, la ACCCP busca aprovechar el interés creciente por el caballo criollo para ampliar la comunidad alrededor de la raza y sumar nuevas generaciones a la actividad.