El encuentro forma parte de la Ruta de Festivales de Sonidos de la Tierra, integrada por festivales regionales y un gran encuentro nacional. Según explicó Mariela Cuevas, directora ejecutiva de Sonidos de la Tierra, “Suena Caaguazú constituye el festival más importante de la red y representa una oportunidad para reunir a las comunidades que forman parte del proyecto. Va a reunir a nuestras escuelas comunitarias de música de todo el país”.
La organización cuenta actualmente con 74 escuelas comunitarias de música, cuyos participantes llegarán desde diferentes localidades para formar parte de la programación. Uno de los principales atractivos será la Megaorquesta de Sonidos de la Tierra, integrada por alrededor de 1.200 niños, niñas y jóvenes tocando al unísono. La presentación estará dirigida por el maestro internacional Leon Burke III, de Estados Unidos, quien regresará a Paraguay después de varios años y ya había participado anteriormente en actividades de la organización.
El concierto tendrá, además, como invitado especial al artista caaguaceño Roscer Díaz, una decisión que responde a la intención de Sonidos de la Tierra de poner en valor a los artistas de las comunidades anfitrionas. “A donde vamos, el lugar que es anfitrión también puede destacarse con artistas de renombre y relevancia con los que cuentan localmente”, explicó Cuevas.
Esta edición tendrá como eje la memoria y el patrimonio musical paraguayo, con un homenaje a dos figuras fundamentales del cancionero popular: Luis Alberto del Paraná y Quemil Yambay.
El homenaje a Del Paraná se realiza, además, en el marco de su centenario, mientras que el reconocimiento a Yambay adquiere un significado especial tras su reciente fallecimiento.
Para Cuevas, ambos artistas representan caminos diferentes, pero complementarios. Mientras Del Paraná llevó la música paraguaya más allá de las fronteras y proyectó al país internacionalmente, Yambay logró conectar profundamente con el público paraguayo a través de sus canciones y relatos.
“Queremos acercar ese repertorio a las nuevas generaciones y convertir el patrimonio en una experiencia viva. El patrimonio hay que mantenerlo vivo”, sostuvo Cuevas.
El encuentro también tendrá una dimensión económica y comunitaria. Durante las jornadas se desarrollará El Mercadito, una feria de emprendedores donde artesanos y productores locales podrán exhibir y comercializar sus productos.
A esto se suma una acción ambiental con la plantación de árboles en Caaguazú, en la que participarán integrantes de las escuelas de música. La iniciativa busca dejar una huella que trascienda lo artístico y vincule al festival con el cuidado del entorno.
La programación incluirá, además, el tradicional Desfile de los Pueblos, donde las delegaciones recorrerán las calles de la ciudad con elementos que representan a sus comunidades, desde pasacalles y sombreros hasta indumentarias alusivas a sus localidades.
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