El mapa socioeconómico de Alto Paraná experimenta una reconfiguración estructural. El área metropolitana conformada por Ciudad del Este, Minga Guazú, Hernandarias y, con un protagonismo emergente, Presidente Franco avanza hacia un modelo de desarrollo complementario, en el que la industria manufacturera y la logística pesada encuentran espacio para consolidar el modelo de nearshoring regional.
Actualmente, Alto Paraná alberga cerca del 48% de todos los programas de maquila aprobados a nivel nacional, según datos oficiales del Consejo Nacional de las Industrias Maquiladoras de Exportación (SE-CNIME/MIC). Este dinamismo, respaldado por la actualización normativa de la Ley N.º 7547/2025, permite que el sector proyecte sostener exportaciones por más de US$ 1.050 millones anuales, destinando entre el 70% y el 75% de sus envíos al mercado brasileño.
Especialización metropolitana y el despegue de Presidente Franco
La migración de la infraestructura pesada desde el microcentro esteño responde a requerimientos operativos clave: terrenos con costos competitivos, grandes extensiones, acceso para el transporte de carga, disponibilidad energética y áreas de maniobra.
“Más que hablar únicamente de un traslado desde Ciudad del Este, estamos viendo una expansión y especialización natural del área metropolitana del Este, donde Ciudad del Este, Minga Guazú, Hernandarias y, cada vez con mayor protagonismo, Presidente Franco comienzan a cumplir funciones complementarias dentro de un mismo corredor económico, industrial y logístico”, explicó Rodrigo Giménez, especialista contable-tributario y representante de la Cámara de Empresas Maquiladoras del Paraguay (CEMAP) en Alto Paraná.
En ese sentido, Giménez aclaró que, mientras Ciudad del Este preserva su músculo financiero, las operaciones fabriles requieren condiciones que los distritos vecinos ofrecen con ventajas comparativas únicas.
“Ciudad del Este mantiene su enorme importancia como centro comercial, financiero y de servicios, mientras que la industria necesita grandes superficies, posibilidad de expansión, accesos adecuados para transporte pesado, disponibilidad energética, depósitos, áreas de maniobra y terrenos con costos competitivos. Minga Guazú y Hernandarias ya reúnen muchas de esas condiciones”, dijo.
En esa línea, Giménez consideró que Presidente Franco podría experimentar, en el corto plazo, un importante desarrollo industrial y logístico gracias a su ubicación estratégica en relación con el Puente de la Integración y el nuevo sistema vial. Esta infraestructura permitirá conectar la zona de forma más directa con Brasil y con las principales rutas nacionales, reduciendo la dependencia del tránsito por el centro de Ciudad del Este.
A este entramado operativo se suma la competitividad del marco tributario paraguayo, que continúa atrayendo inversiones extranjeras de gran escala.
Además de las ventajas operativas, el Régimen de Maquila, modernizado mediante la Ley N.º 7547/2025, ofrece un esquema tributario competitivo para la producción de bienes y la prestación de servicios destinados a mercados externos. El representante explicó que los inversionistas ya no evalúan únicamente el costo fiscal, sino también factores como la disponibilidad de energía y tierra, los recursos humanos, la logística, la conectividad, la seguridad jurídica, la cercanía a los mercados y las posibilidades de expansión.
En ese contexto, Ciudad del Este, Minga Guazú, Hernandarias y Presidente Franco tienen potencial para consolidarse como uno de los corredores industriales y logísticos más competitivos de la región fronteriza.
Proyección de empleo y demanda de perfiles calificados
A nivel laboral, el sector mantiene una tasa de expansión sostenida. A julio de 2026, el régimen de maquila registra cerca de 39.000 empleos vinculados a nivel nacional, lo que representa un crecimiento interanual del 13%. Adicionalmente, los proyectos aprobados durante los primeros siete meses del año proyectan la incorporación de 1.950 nuevos trabajadores.
Frente a estas cifras, el referente de la CEMAP prevé un salto relevante en la ocupación regional y destaca el efecto multiplicador sobre la cadena de servicios.
“Si este ritmo de inversiones continúa, considero razonable pensar que el sector puede superar los 40.000 empleos en el corto plazo. Sin embargo, más importante que establecer una cifra exacta es observar que cada nueva inversión industrial genera también empleo indirecto en transporte, logística, construcción, alimentación, servicios profesionales, mantenimiento, comercio y otros sectores. En Alto Paraná, este efecto puede ser particularmente importante por la consolidación de Minga Guazú y Hernandarias y el surgimiento de Presidente Franco como nuevo polo logístico e industrial”.
No obstante, la aceleración de las inversiones plantea el reto de formar capital humano a la velocidad que exige el mercado.
“El desafío no será solamente crear empleos, sino disponer de mano de obra suficientemente capacitada para cubrirlos. Además de operarios de producción, existe una demanda creciente de técnicos electromecánicos, electricistas industriales, mecánicos, soldadores, profesionales de mantenimiento, automatización y control, logística, comercio exterior, calidad, seguridad industrial, administración y contabilidad”, remarcó Giménez.
Al mismo tiempo, Giménez advirtió que la incorporación de nuevas tecnologías está aumentando la demanda de perfiles vinculados con programación, sistemas, automatización de procesos y análisis de datos. En ese contexto, es fundamental fortalecer la articulación entre las industrias, las universidades, los centros de formación técnica y los organismos públicos, de modo que la capacitación pueda anticiparse a las necesidades del mercado. Si se conoce qué tipo de industrias se busca atraer en los próximos cinco o diez años, la formación de los técnicos que esas empresas requerirán debería comenzar desde ahora.
Eficiencia logística y previsibilidad para el nearshoring
La entrada en operación del Puente de la Integración y de sus obras de acceso vial transformará de forma directa la estructura de costos de flete y los tiempos de tránsito. La conectividad desde Presidente Franco permitirá evitar la congestión del tráfico urbano del microcentro esteño, agilizando la cadena de suministro hacia el estado de Paraná y el resto de Brasil.
Para Giménez, la infraestructura de transporte incide directamente en la toma de decisiones financieras de las multinacionales.
“El impacto no debe medirse solamente en kilómetros. Para la industria es fundamental reducir tiempos de traslado, congestión, consumo de combustible, incertidumbre logística y tiempos improductivos de los camiones. La previsibilidad es casi tan importante como el costo del flete. Poder determinar con mayor precisión cuándo una carga sale de una planta y cuándo llegará al cliente permite reducir inventarios de seguridad, optimizar capital de trabajo y mejorar el cumplimiento de los contratos”.
Esta reducción de tiempos revaloriza el territorio de Presidente Franco dentro del mapa logístico departamental.
“Esta infraestructura incorpora definitivamente a Presidente Franco al mapa logístico-industrial de Alto Paraná. Su cercanía al nuevo puente y al corredor vial puede generar nuevas oportunidades para parques industriales, centros logísticos, depósitos y empresas vinculadas al comercio exterior. Esto fortalece directamente el concepto de nearshoring regional: producir en Paraguay bajo un régimen competitivo y abastecer desde aquí a industrias y consumidores brasileños en plazos cada vez menores”, sostiene el representante sectorial.
Como conclusión, Giménez enfatizó la visión de largo plazo para la consolidación de este corredor transfronterizo.
“Nuestra ventaja no consiste únicamente en producir a costos competitivos. Consiste en poder hacerlo a pocos kilómetros de uno de los mayores mercados de América Latina. Si logramos combinar régimen de Maquila, energía competitiva, infraestructura vial, formación de mano de obra, seguridad jurídica y agilidad institucional, podemos consolidar un verdadero corredor industrial Ciudad del Este–Minga Guazú–Hernandarias–Presidente Franco, integrado productivamente con Brasil. Creo que esa será una de las grandes transformaciones económicas de Alto Paraná durante los próximos años”.