Sin embargo, la situación es diferente en cuanto a la ocupación de cargos de alta gerencia, donde solo el 19,1% de estas posiciones son ocupadas por mujeres. En Paraguay, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la proporción de mujeres en cargos directivos muestran una tendencia creciente en los últimos años. En 2023, las mujeres ocupaban el 39,66% de estos puestos a nivel nacional, lo que representa un incremento respecto al 36,75% registrado en 2020.
¿Hubo avances para las mujeres que se desempeñan en el mundo de los negocios? Lourdes Gómez, quien preside la Asociación Paraguaya de Empresarias, Ejecutivas y Profesionales (APEP) señaló que el año que culmina fue de logros para las mujeres en el ámbito profesional y que alcanzó un mayor posicionamiento del gremio y sus socias, impulsando el desarrollo empresarial y profesional femenino.
"Este año nos enfocamos en brindar espacios para el crecimiento de nuestras asociadas a través de capacitación, networking, ferias, ruedas de negocios y participación en mesas de trabajo a nivel nacional e internacional. Además, seguimos promoviendo el clima de negocios y el desarrollo integral de la mujer a través de la información, alianzas y actividades de todo tipo", destacó Gómez.
Todavía queda espacio para las mujeres para crecer en participación en el mundo de los negocios, por lo que la APEP anuncia que redoblará su compromiso con el desarrollo de líderes.
Gómez aseveró que pondrán especial énfasis en impulsar la participación de las mujeres que lideran sus negocios empresariales y profesionales, promover el acceso a la tecnología y la innovación, fortalecer el liderazgo femenino en la toma de decisiones.
“La APEP se prepara para impulsar a las mujeres líderes en el 2025 y continuará trabajando para construir una sociedad donde las mujeres tengan las mismas oportunidades equitativas para alcanzar su máximo potencial”, prometió la dirigente del gremio.
Mujeres y mipymes
Las mipymes lideradas por mujeres aumentaron este año en Paraguay. No obstante, estas emprendedoras enfrentan obstáculos para acceder a créditos, especialmente en áreas rurales, debido a la falta de garantías y formalización de sus negocios, aunque el panorama está cambiando para bien.
“Este año tuvimos más casos de mujeres que empezaron sus emprendimientos o pusieron a su nombre aquellos en donde trabajan, pero la empresa está a nombre de otros. Ahora ponen a su nombre porque hay más beneficios por el crédito”, afirmó Guillermina Imlach, titular de la Asociación de Mipymes del Paraguay (Asomipymes).
Uno de los factores que impulsó este cambio es el acceso a programas de crédito especialmente diseñados para mujeres, como el programa Reemujerpy, con condiciones más accesibles. Estos créditos abrieron nuevas oportunidades para que más mujeres formalicen sus negocios y accedan a financiamiento.
A pesar de estos avances, Imlach citó los desafíos relacionados con la falta de formalización administrativa de las microempresas: “Las microempresas que no tienen formalizados sus números no van a tener. Hay mucho dinero, pero el desorden administrativo de una microempresa, sea de una mujer o no, es un problema y es algo que tenemos que trabajar mucho. Los bancos piden informes y no se les puede dar porque no hay registros”.
Este desorden administrativo limita la capacidad de muchas mujeres para acceder a los beneficios financieros disponibles, incluso cuando existen condiciones favorables como tasas de interés bajas. “Si no tengo registros, no puedo acceder al beneficio”, agregó.
Imlach también destacó el rol de Asomipymes acompañando a estas mujeres durante el proceso de formalización y acceso al financiamiento. “Este año como que la gente va entendiendo más, pero no sabe por dónde comenzar. Estamos en el proceso de acompañarles”, declaró.
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