Sobre el tema, Víctor Fernández, presidente de la Cámara Paraguaya de Minería (Capami), recordó que el sector privado, desde un inicio, recomendó realizar una reforma desde una perspectiva lo más técnica posible. “Permanentemente insistimos en proponer pautas importantes para el buen desarrollo del proceso minero paraguayo; sin embargo, todavía no fuimos invitados a formar parte del diseño de la política minera”, comentó.
Si bien ven como positivo que especialistas se involucren, Fernández considera que el camino no debe ser imponer solo una visión desde la función pública, sino crear una política de consenso, previsible y realista, para aprovechar que la minería es una industria que genera sus propios fondos de inversión y evitar así que el Estado corra riesgos innecesarios.
“Es importante aclarar que el plan de Política Minera Nacional mencionado es una propuesta unilateral del Viceministerio de Minas y Energía, cuyo texto desconocemos hasta hoy”, reclamó. Asimismo, criticó que primero se haya elaborado una alternativa de código y que recién ahora se esté consultando a sectores que podían aportar ideas de base.
La opinión de Capami es ambivalente por el momento. Critican la forma en que se encaró el cambio del código, pero, a su vez, creen que la reforma todavía puede encauzarse. “De seguir así, va a terminar en un nuevo proceso de modificación de la ley minera en el futuro cercano. Necesitamos, de una vez por todas, hacer las cosas bien, con criterios válidos”, remató.
Por último, hizo un llamado al presidente Santiago Peña para que abra un espacio de análisis más plural y se elabore un plan que beneficie a los inversionistas. La idea de Capami es que se pueda explorar el 75% del territorio nacional que permanece virgen a nivel minero.